jueves, 10 de noviembre de 2011

EQUO



Al parecer el mes que viene nos van a gobernar los mismos que encendieron a finales de los 90 la mecha de la bomba inmobiliaria que estalló en 2008. Los mismos que ahora dicen que ellos sólo pasaban por ahí y le echan la culpa de los males presentes al fontanero, a la portera, al vecino del quinto, al sereno y al "sursum corda". Ellos no tiene nada que ver, aquellos, dicen, fueron buenos tiempos ¡ Y se presentan como los salvadores! (Yo ya no entiendo nada).

No me gusta, no se lo merecen y será trágico ver al señor de la barba y el puro esperando a que los problemas se pudran solos antes de tomar una decisión que incomode a sus huestes o que le ponga en el dilema de equivocarse. Con todo, estoy convencido de que aunque ganen, al día siguiente también saldrá el sol y las calles y las carreteras seguirán en su sitio. No pasaré nada irremediable. Los gobiernos, por desgracia, no son tan determinantes. Deberían serlo y poner bajo su dictamen y legítima autoridad a todas las fuerza no elegidas democráticamente: mercados, paraísos fiscales, lobbies, confesiones religiosas, etc, pero le tienen más miedo que al hombre del saco.

Por mi parte, el día 20 de noviembre pondré mi confianza y mi papeleta en el nombre de EQUO. Y despues de muchos, muchos años depositaré mi voto con total convencimiento. Voteré por una opción que aunque no encarne del todo mis ideas, apuesta decididamente por la regeneración social y política, por cambiar el estátus político actual yendo desde los ciudadanos a las instituciones, intentando dar voz a las personas ... y al maltratado planeta en que habitamos. Podrá salir mal, podrá torcerse, riesgo que corre todo proceso liderado por seres humanos- esos extraterrestres bípedos- , pero lo importante no siempre es llegar a Ítaca, es haber inciado el viaje.

Equo es un partido político que en su nombre conjuga la ecología y la equidad. Es un partido fundado en octubre de 2011 a partir de la Fundación Equo, que desde hace un par de años trataba de agrupar baja una misma fuerza política todos los partidos verdes españoles cuyas estructuras eran hasta entonces de ámbito autonómico. Al parecer no fue logro menor. Como la mayoría de las formaciones nuevas o minoritarias, Equo no aspira a gobernar, sino a influir. Los grandes partidos no se mueven de sus posiciones si no se les obliga a ello. No habrá nueva ley electoral, no habrá una politica decididamente respetuosa con el medio ambiente, no habrá una apuesta decidida por las fuentes de energia ecológia o renovable ni tantas otras cosas mientras los grandes partidos con posibilidades de gobernar no se vean obligados a introducir algunas de esas propuestas en sus programas ni en sus iniciativas de gobierno porque puedan ver peligrar sus votos y su "status quo". El ejemplo más claro es Francia. La fuerza en las urnas del partido de Le Pen ha influenciado en la derechización y en la asuncion de cierta actitud muy poco repúblicana ( libre, igual y fraterna) a la derecha francesa. Es un claro ejemplo de la mala influencia politica.

Equo es un partido fresco cuyo programa electoral se gestó en la red, donde todo aquel ciudadano que quiso pudo aportar sus ideas y participar en los debates que desembocaron en las ponencias que se votaron el la asamblea constituyente. Si algún pero hay que ponerle es precisamente ése, que hasta ahora la presencia de Equo es más cibernética que presencial, lo que en si no es malo, excepto porque el canal limita considerablemente la capacidad de llegar y darse a conocer a toda la ciudadanía. Si las personas de cierta edad ya son bastente reacios a cierta novedades, y más cuando las novedades están relacionadas con la palabra política, ni te cuento si además la manera de acceder a ella es através de un ordenador. En fin, las limitaciones económicas tampoco permiten ir mucho más allá.

Equo es el único de los nuevos pequeños partidos que tiene posibilidades reales de obtener algún diputado que sólo se financia con las aportaciones de sus socios y simpatizantes. Equo es por tanto un partido independiente de todo poder finaciero, empresarial u otro poder factico. También es un partido "probe" que en campaña debe hacer maravillas para sacarle todo el provecho posible a sus escasos fondos.

Por todo lo dicho y por mucho más, creo que el día 20 de noviembre merece la pena darle a EQUO no sólo un voto de confianza, sino también un voto de verdad. El mío ya lo tiene.

¡Equo Va!

1 comentario:

Ricardo Fernández dijo...

Ojalá tengas razón y no pase nada. Yo tengo una angustia encima por lo que ya sabes y lo estoy pasando francamante mal.
Digo "yo" donde debería decir "nosotros", claro...