sábado, 17 de diciembre de 2011

The sound and the Fury



Hay mucho libros buenos. Yo mismo tengo leidos unos cuantos. De hecho hoy mismo puedo dejar de leer libros nuevos y sólo nutriéndome de viejas y buenas lecturas tendría por delante no menos de otros veinte años de placer literario. Podría hacer mi propia lista de buenas lecturas, mi "hit parade", mi canon, pero no sería menos pedante que tantas otras que se ven por ahí y tendría el mismo valor que un voto de un Presidente de Gobierno en la Cumbre del G-20 ( aunque debería decirse Je-Je-Je 20), es decir, ningún valor. De todos esos libros hay uno que me fascina como ningún otro, "El ruido y la Furia" de un tal Faulkner.

Tarde mucho en leer por primera vez un libro de ese Faulkner. En mi época de la facultad lo intenté varias veces sin éxito. Era incapaz de entender las historias, de seguir el hilo argumental, de mantener al atención en párrafos que podían extenderse por páginas enteras, con interrupciones y "flash backs" dentro de una misma frase. Sus libros se me caían de las manos. Estudié literatura y en la facultad el tal Faulkner era religión. También lo eran Joice o Virginia Wolf, por ejemplo. Uno no podía terminar los estudios sin haberse leído los libros de los mencionados autores y además debía confesar a continuación que le habían entusiasmado y que eran verdaderos genios. ¡ Imagínense qué frustración la mía!. Nunca he sido vago para leer y de mi época universitaria atesoro lecturas de lo más variopinto y peculiar. Para hacer más profunda la herida, muchos de los autores que yo admiraba o críticos cuyos criterios me merecían la mejor de los opiniones, amaban a Faulkner. ¡ Hay que joderse! En fin, que terminé los estudios con varios intentos fallidos y una espina clavada.

No muchos años más tarde, viviendo en el extranjero, aprovechando unas vacaciones en España, compré el libro del que estoy hablando y me lo llevé a mis cuarteles de invierno. El inicio de la lectura fue igual de frustrante que siempre, pero esta vez me terminé el libro. Lo había pagado y en el país donde estaba no había muchas más alternativas de lectura en español. ¡Victoria!. Cuando lo terminé, juro que yo había dejado de ser, como lector, la misma persona que antes de iniciarlo. 350 páginas me había transfigurado en un adorador del dios Faulkner. Así, como quien no quiere la cosa. Aquel libro era una tortura, un reto, una boutade, una tomadura de pelo, una genialidad. La historia se desarrolla un cuatro días. Tres en abril de 1928 y uno de junio de 1919. El orden de las historias en el libro no es cronológico y los puntos de vista o autores que lo narran no son los mismos en todos los capítulos. En el primer capítulo el narrador, por ejemplo, es un retrasado mental que se pasa todo el capítulo "gimplando" y viendo lo que hacen todos a su alrededor: buscar una moneda de veinticinco centavos o pasear por un campo de golf. Vamos, un plan de lo más atractivo. El libro está escrito con la técnica del monólogo interior. El discurso no guarda lógica ni respeta la secuencia temporal, vaya, que el señor Faulkner debió pasarselo de maravilla delante de la máquina de escribir, después de haberse trasegado una buena botella de "bourbon". A medida que leía, tenía que releer algunos párrafos, y de vez en cuando buscaba la contracubiera para ver la foto del señor Faulkner y pensaba:"estarás contento, hijodeputa". La tentación de volver a abandonar la lectura me acompañó por lo menos las cien primera páginas. ¿ Se imaginan cómo puede ser el mónologo interior de un retrasado mental? Mientras uno lee la novela no sabe si está aquí y ahora o en el mismo sitio hace cien años, si un personaje es negro o blanco, chico o chica, si es él o su hijo o su nieto, porque uno presiente las sagas, pero no las identifica. El libro me parecía tan fascinante que llegue a estar totalmente convencido que el problema era la traducción, que debía ser una mierda. Una puta fula. Con lo jodido que es leer a Faulkner, me van hacer creer a mi que pueda haber alguien capaz de ponerse a traducirlo. Una mierda.

La novela no tenía aparentemente ni pies ni cabeza, pero de pronto, a medida que uno lee, en mitad de una página, se encuentra una frase que da sentido a todo un párrafo, a uno o varios capítulos, al libro entero, a toda la historia de la literatura universal, una frase que da sentido mi propia existencia, con una claridad que aterra, una frase que condensa la esencia de la sustancia de la que esta hecha toda la vida y claro, uno continua leyendo o vuelve a la contraprotada, ve la foto del autor, o piensa: cabrón. Porque los libros de Faulkner, más alla de la trama o de los argumentos, que son complejos, crípticos e inabordables, son novelas de personajes, que respiran en cada palabra, que sienten, viven, odian, aman, recelan, añoran, envidian, vengan, engañan, avaricián, matan.

Ahora mismo estoy releyendo el libro y sé que no será la última vez que lo haga y nunca nunca, perderá su fascinación, su interés y su no poco grado de frustración y rencor. No tegan miedo, lean a Faulkner. Perseveren.

El libro es sin duda fascinante.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El trabajo



Dos canteros trabajaban al borde del camino. Uno golpeaba la piedra feliz, el otro molesto. Un caminante que los vio se acercó al segundo y le preguntó:
- ¿ Qué haces?
- No lo ves, pico piedras
Se acercó al otro, al que estaba contento y le hizo la misma pregunta.
- Yo construyo catedrales. Respondió.
Cascarrabias´ Kid sería el cantero infeliz, el Agente Naranja el contento. Uno será un desgraciado toda su vida y el otro sabrá disfrutar cada cosa que haga.
Este año les llevé de nuevo una mañana a trabajar conmigo y mientras el primero iba de labor en labor saltando y sonriendo, el otro empezó cansado y no dejo de quejarse y refunfuñar cada cinco minutos.

El Agente Naranja se adapta, Cascarrabias´Kid,que es un muchacho despierto, inteligente y activo, sin embargo, sólo atiende a sus propios intereses y al capricho del momento. Puede ser tenaz, pero sólo cuando la consecución de la meta no es lejana y conlleva el éxito.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Amago y castigo



Los chicos juegan al Rugby. En los entrenamentos les enseñan que son un equipo. Si en el entrenamiento uno hace el idiota todos hacen planchas por su culpa, o dan una vuelta corriendo al campo, o lo que sea. Al principio se rebelaban : por qué voy a pringar yo por culpa de ese mamón. Ahora ya lo tienen asumido. Cagada-Castigo. Acción-Reacción. Son niños y es normal que aún la caguen, pero ahora procuran no pasarse de listos, si lo hacen se tapan unos a otros y si uno se sale del redil son sus compañeros los primeros que se lo recriminan: ¡ estate quito de una vez, gilipollas! Son una hermosa piña.

Los padres de ahora amagamos mucho, pero cumplimos poco. Como hagas esto... al final no hacemos nada. A menudo porque el grado de las amenazas no se corresponde con la gravedad de la falta. Se nos va la fuerza por la boca y nos tiene tomada la medida. Luego, claro, cuando nos queremos poner serios de verdad, nos cuesta el doble.

Al Agente Naranja le he encontrado recientemente una amenaza a su medida. Por fin creo qe voy a ser capaz de que a la hora de la comida se siente como debe ser, sin tener una mano en el manubrio y la otra en los pies. Ahora cada vez que le cazo, le mando a lavarse las manos. En una semana ni "My Fair Lady" va a tener mejores modales. ( ay mamina, ahora entiendo todo lo que nos insitías, cómo te deseperabas y lo poco que cundió)

El próximo experimento que nos traemos Campanilla y Culo Gordo entre manos es elaborar una tabla de premios y castigos. Según su comportamiento obtienen puntos positivos o negativos. Por ejemplo: hacerse la cama todas las mañanas +1; olvidarse de hacerlo -2. Recoger la ropa al desvestirse +1; encontrarse la ropa en el cuarto de baño, cuando van a ducharse, dispersa como si hubiera estallado una bomba, -3 puntos; si sólo están los calzoncillos colgados de la lámpara -2. Dejar el agua de la ducha correr mientras hacen posturas delante del espejo -5. Recojer los cuentos después de leerlos, +3. Empecinarse en la sordera cuando están leyendo un cuento y se les llama para cenar, -1; a la segunda llamada, -2; a la tercera llamada, si me queda voz, -3.

En fin en ellos estamos. Seguiremos informando.

jueves, 10 de noviembre de 2011

EQUO



Al parecer el mes que viene nos van a gobernar los mismos que encendieron a finales de los 90 la mecha de la bomba inmobiliaria que estalló en 2008. Los mismos que ahora dicen que ellos sólo pasaban por ahí y le echan la culpa de los males presentes al fontanero, a la portera, al vecino del quinto, al sereno y al "sursum corda". Ellos no tiene nada que ver, aquellos, dicen, fueron buenos tiempos ¡ Y se presentan como los salvadores! (Yo ya no entiendo nada).

No me gusta, no se lo merecen y será trágico ver al señor de la barba y el puro esperando a que los problemas se pudran solos antes de tomar una decisión que incomode a sus huestes o que le ponga en el dilema de equivocarse. Con todo, estoy convencido de que aunque ganen, al día siguiente también saldrá el sol y las calles y las carreteras seguirán en su sitio. No pasaré nada irremediable. Los gobiernos, por desgracia, no son tan determinantes. Deberían serlo y poner bajo su dictamen y legítima autoridad a todas las fuerza no elegidas democráticamente: mercados, paraísos fiscales, lobbies, confesiones religiosas, etc, pero le tienen más miedo que al hombre del saco.

Por mi parte, el día 20 de noviembre pondré mi confianza y mi papeleta en el nombre de EQUO. Y despues de muchos, muchos años depositaré mi voto con total convencimiento. Voteré por una opción que aunque no encarne del todo mis ideas, apuesta decididamente por la regeneración social y política, por cambiar el estátus político actual yendo desde los ciudadanos a las instituciones, intentando dar voz a las personas ... y al maltratado planeta en que habitamos. Podrá salir mal, podrá torcerse, riesgo que corre todo proceso liderado por seres humanos- esos extraterrestres bípedos- , pero lo importante no siempre es llegar a Ítaca, es haber inciado el viaje.

Equo es un partido político que en su nombre conjuga la ecología y la equidad. Es un partido fundado en octubre de 2011 a partir de la Fundación Equo, que desde hace un par de años trataba de agrupar baja una misma fuerza política todos los partidos verdes españoles cuyas estructuras eran hasta entonces de ámbito autonómico. Al parecer no fue logro menor. Como la mayoría de las formaciones nuevas o minoritarias, Equo no aspira a gobernar, sino a influir. Los grandes partidos no se mueven de sus posiciones si no se les obliga a ello. No habrá nueva ley electoral, no habrá una politica decididamente respetuosa con el medio ambiente, no habrá una apuesta decidida por las fuentes de energia ecológia o renovable ni tantas otras cosas mientras los grandes partidos con posibilidades de gobernar no se vean obligados a introducir algunas de esas propuestas en sus programas ni en sus iniciativas de gobierno porque puedan ver peligrar sus votos y su "status quo". El ejemplo más claro es Francia. La fuerza en las urnas del partido de Le Pen ha influenciado en la derechización y en la asuncion de cierta actitud muy poco repúblicana ( libre, igual y fraterna) a la derecha francesa. Es un claro ejemplo de la mala influencia politica.

Equo es un partido fresco cuyo programa electoral se gestó en la red, donde todo aquel ciudadano que quiso pudo aportar sus ideas y participar en los debates que desembocaron en las ponencias que se votaron el la asamblea constituyente. Si algún pero hay que ponerle es precisamente ése, que hasta ahora la presencia de Equo es más cibernética que presencial, lo que en si no es malo, excepto porque el canal limita considerablemente la capacidad de llegar y darse a conocer a toda la ciudadanía. Si las personas de cierta edad ya son bastente reacios a cierta novedades, y más cuando las novedades están relacionadas con la palabra política, ni te cuento si además la manera de acceder a ella es através de un ordenador. En fin, las limitaciones económicas tampoco permiten ir mucho más allá.

Equo es el único de los nuevos pequeños partidos que tiene posibilidades reales de obtener algún diputado que sólo se financia con las aportaciones de sus socios y simpatizantes. Equo es por tanto un partido independiente de todo poder finaciero, empresarial u otro poder factico. También es un partido "probe" que en campaña debe hacer maravillas para sacarle todo el provecho posible a sus escasos fondos.

Por todo lo dicho y por mucho más, creo que el día 20 de noviembre merece la pena darle a EQUO no sólo un voto de confianza, sino también un voto de verdad. El mío ya lo tiene.

¡Equo Va!

lunes, 17 de octubre de 2011

¿Quién nos ha robado el norte?



A quien leyere:

Sea cual sea su condición, quiero pedirle disculpas. Por si acaso. Pues yo aún conservo mi puesto de trabajo. Perdón sincero. Mi empresa aún no se ha ido a pique. Motivos y ocasiones no han faltado y hasta el rabo todo es toro. ( Toco madera). De momento sigo madrugando por las mañanas y a final de mes me dan la nómina con los impuestos descontados. El sueldo también ha mermado, pero de momento aún cumple su función de financiar el proyecto familiar y personal. Tampoco necestiamos mucho. Me gustaría que quien gobierne en un par de meses, sea cual sea su condición, continuara gastando el dinero de mis impuestos en salud, educación y en dependencia, sin descartar otros usos igual de necesarios.

Yo sigo trabajando con la misma fe y con el mismo entusiasmo, pensando que con mi esfuerzo estoy colaborando al bienestar y al progreso de mis conciudadanos. Soy, lo que muchos pensarían, un gilipollas. Un gilipollas convencido, por cierto. Mientras otros invierten su tiempo en esquivar al fisco, a mi me reconforta contribuir con parte de mi sueldo al proyecto común de la sociedad en la que me ha tocado vivir. Y me aferro a la Gilipollez como un naúfrago a un flotador. Hoy más que nunca necesitamos flotadores para seguir reconociendo dónde está el norte, para no perderlo definitivamente. Perdón por todo ello.

La crisis tiene nombres y cara y muchos ciudadanos la viven y la padecen en sus propias carnes. En realidad la padecemos todos. En diferentes grados, pero todos. Yo también me despiero por la noche con el miedo a que mañana se cierre el grifo, me quede sin trabajo y me vea obligado a forjar un nuevo proyecto familiar y personal muy diferente del actual, que ni me apetece y ni sé si sería capaz de sacarlo adelante.

Salvo a los optimistas compulsivos, los tontos y los desaprensivos, al resto de los mortales nos cuesta mucho sacar el cuello por encima de nuestras propias preocupaciones y ver aspectos positivos en medio de esta crisis. Pero los hay. Vaya si los hay.

En tiempos de crisis ciertos modos y hábitos se despojan del velo de la costumbre y los vemos en su plena y sincera desnudez. La crisis sería una oportunidad de oro para que en muchos aspectos la razón y el sentido común volviera a imperar en la sociedad. Por poner un ejemplo, ahora que viene las vacas flacas y que se adelgazan nuestros derechos como trabajadores, nos hemos dado cuenta de que había unos señores que gestionaban nuestros ahorros y que cobraban unos sueldos milloniarios que no se correspondían ni con su mérito, ni con su productividad, ni con sus resultados. Me refieron a los banqueros, que han gestionado las cajas de ahorro, que han sido elegidos a fin de cuentas por intereses políticos, que han hundido las entidades a las que debían servir y que han tenido la indecencia de fijarse finiquitos indecentes que se pagan, no lo olvidemos, con el dinero de los ahorradores que depositaron su confianza en las empresas a las que deberían servir.

El otro día salió por televisión un "broker" británico confesando el placer obsceno que le provocaba la desastroso situación económica actual, el río revuelto en que pescadores como él se mueven con gran desenvoltura y saben obtener ganacia ¡ a costa de la estabilidad y el bienestar de la mitad de los habitantes del planeta! ¡ En manos de quién estamos! Al parecer el individuo era un actor, un farsante, pero escenificó como nadie la realidad de lo que está pasando.

Si la crisis sirviera al menos para que sobre ciertos aspectos volviera la racionalidad y el sentido común, habría que darla por buena. Habrá que aferrarse también a este flotador. Y tú, querido lector, qué estás haciendo tú para que las cosas cambien.

martes, 4 de octubre de 2011

Consuelo Guerri



La susodicha es una sexagenaria menuda que dirije un centro de investigación en Valencia, de esos que inauguran los políticos a bombo y platillo, con un vino español, que construyó un promotor repartiendo mordidas con la habilidad de un croupier de casino ( ¡ gana la banca!) y cuyo centro, equipado con su camisita y su canesú y amortizada su inauguración en los medios, cae posteriormente en el más absoluto olvido, languidece por falta de fondos e interés.

La señora Guerri, no obstante, sabe por qué está donde está, tiene una vocación y lucha denodamente por lograr sus objetivos: investigar y sacar adelante a su equipo de colaboradores, becarios y compañeros del Centro de Investigación Príncipe de Asturias de Valencia. Sus trabajos sobre los efectos del alcohol en la sociedad le han procurado varios premios internacionales, imparte conferencias y redacta estudios sobre el tema. La señora Consuelo Guerri es noticia porque ha donado 25000 eur de un Premio Internacional de Investigación que le han concedido para pagar el sueldo de sus becarios y colaboradores, vamos, para que no les cierren el chiringito y puedan seguir investigando y que los empleados puedan mantener con sus ingresos los proyectos personales y familiares. Al parecer esta donación, de la que nos hemos enterado ahora, era una práctica habitual de la señora Guerri.

No pienso despotricar aquí de los políticos corruptos, de las instituciones antediluvianas, del poco interés de este país por el ciencia, el conocimiento, el progreso. No. Me voy a limitar a dar las gracias a la señora Guerri por su actitud tan ejemplar e inspiradora. Gracias de corazón por no sucumbir ni a la decepción ni al desánimo, por su generosidad, por su ejemplo.

La mejora del mundo, la superación de la crisis, la consecución del progreso ni está ni se puede dejar en manos de los políticos, es una responsabilidad que recae sobre todos y cada uno de nosotros, individualmente, con nuestros actos y en la medida de nuestras posibilidades. Gracias por marcarnos el camino, Consuelo; con suelo; consuelo.

Ver http://www.pnsd.msc.es/Categoria4/reunion/pdf/Guerri.pdf

jueves, 29 de septiembre de 2011

Un poquito de por favor



LA EXPOSICIÓN

Se ve estos días por la tele un anuncio de una nueva cadena de comida rápida: hamburguesas, patatas, refrescos con gas, en los que salen adolescentes y familias muy contentos y muertos de hambre. Hacen su pedido y según llega el camarer@ con la comida el niño se lanza literalmente encima de la comida antes de que dé tiempo a poner la bandeja sobre la mesa. Los padres le ríen la gracia. Los adolescentes se comportan poco más o menos igual, pero sin sus padres delante.

LA QUEJA

Yo sé que el objetivo de la publicidad es presentarnos un producto, hacernoslo atractivo con el fin último de vendérnoslo. También sé que la publicidad suele ser un fiel reflejo de la realidad social y de las costumbres y comportamientos de todos nosotros. Debo admitir que el anunciante en este caso, la realidad, la clava. Pero entre plasmar la realidad y fomentar valores, diste un gran trecho. ¡ Tantas horas sentados a la mesa, pidiéndo a Cascarrabias´Kid y al Agente Naranja que se sienten recto, que no se toquen los pies ni lo otro, que pongan el brazo en la mesa, que no apoyen el codo, que esperen a que les sirvan, que no se lancen a la comida, que no hagan ruido al comer, que metan en la boca sólo el trozo que puedan masticar, que no coman con las manos, etc, para que estos zafios tiren por la borda tanto trabajo ( sin excesivo éxito, todo sea dicho)!

Lo dicho, un poquito de por favor y ... no cuenten conmigo entre sus clientes nunca. Cerdos.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Aficiones.


Foto Copyright: Campanilla. El cetrero es Cascarrabias´Kid.

Los hijos a menudo heredan las frustraciones de los padres y acaban saldando deudas que no les corresponden: la música o el rugby podrían ser dos claros ejemplos del pecado original que están purgando Cascarrabias´Kid y El Agente Naranja. Afortunadamente no lo llevan mal, al contrario, han asumido las aficiones como propias, más el Rugby que la música, todo sea dicho. Aunque albergamos la esperanza que en un futuro no muy lejano valoren más lo segundo que lo primero. Angelitos.

Los padres también transmitimos a nuestros hijos nuestras propias pasiones: la montaña, la micología, el Real Oviedo, la lectura, el cine... Con suerte desigual, por otro lado. En algunos casos comparten la pasión y en otros... bueno, hay que negociar.

En la mayoría de los casos la corriente circula de padres a hijos, los chicos son más permeables a las inquietudes de los padres que al revés, aunque a medida que van creciendo, surgen con fuerza esas inquietudes y es un verdadero placer compartirlas con ellos. El ajedrez, las partidas a la escoba o... la cetrería.

Hace unos años presenciamos una exhibición de cetrería donde vimos volando halcones, águilas y otras aves y los chicos quedaron prendados. Posteriormente, cuando se repusieron en TVE los capítulos de "El hombre y las Tierra", los chicos se bebían con los ojos los capítulos en que Félix Rodríguez de la Fuente explicaba las diferencias de unas rapaces y otras, cómo se adiestraban y las diferentes artes de caza con rapaz. Casualmente ese año los Reyes Magos nos trajeron a casa un libro de cetrería y también, este año, cuando fueron de campamento, les metí en la mochila una guía de aves. Para mi sorpresa la hojearon y ya empiezan a distinguir algunos pájaros. Sin ir más lejos, este mes, que fuimos de camping, un día, a las 08:30 de la mañana, cuando todo el mundo duerme y descansa, un grito de Cascarrias Kid, rompió el sacrosanto silencio de la mañana."¡Papá, papá, un herrerillo común!". En realidad era una pareja de carboneros comunes, como bien pudimos comprobar en la guía, pero el error era más que aceptable porque la diferencia entre una especie y otra radica poco más o menos en que el herrerillo tiene el moflete amarillo y el carbonero blanco. Una nimiedad.

Es de justicia. Si nosotros les hemos hecho cargar con nuestras frustraciones y aficiones, ahora nos toca a nosotros compartir las suyas. El otro día les acompañamos a otra exhibición cetrera, donde tuvieron la oportunidad de calzarse un guante y tener sobre su brazo un águila de Harris y ya hemos contactado con alguna asociación que aún practican al arte medieval de la cetrería en pleno siglo XXI para poder visitarles y avivar el vínculo.

¿ Alguien sabe dónde venden gallinas vivas?

jueves, 15 de septiembre de 2011

En pie de guerra



El Agente Naranja es el Ferrá Adriá de la podología, un gourmet de pies delicados, un snob en busca de la excelencia pedestre.

Ha empezado el curso escolar y del mismo modo que acabamos el años pasado, hacerle madrugar cuesta un mundo. Cada día se acuesta más pronto. Da igual. No hay quien le levante y haga carrera de él. El problema hoy fueron los calcetines.

- ¿ Por qué no te vistes?

- ...

Cinco minutos más tarde.

- ¿ Pero aún no te has vestido?

Estamos a principios de curso. Otros cinco minutos de margen por el bien de la paz familiar.

- Vamos chato. Que tenemos que marcharnos. Anda, majete, vístete que te estamos todos esperando para marchar.

- ...

- ¡ Campanilla, ve a hablar con TU hijo, que no se quiere vestir!

- Anda, bonito, dile a mamá qué te pasa. ¿ Por qué no te vistes?

Eran grises. Los calcetines eran grisis y no se los quería poner. Qué contrariedad.

Decididos a empezar bien el curso a costa de lo que fuese, no nos quedó más remedio que llamar a Ban Ki-Moon y negociar con el mismísimo Secretario General de la Onu el tipo de calcetines que el Agente Naranja llevaría al colegio.

( No sé cuánto tiempo nos va a durar la capacidad contemplativa si se somete todas las mañanas a este presión).

jueves, 1 de septiembre de 2011

Madera de estadista



Ahora lo entiendo. Lo que le pasa a la Reina de Saba es que se está preparando para meterse en política y está metida de lleno en su papel. Lo vive. Lo vive tanto que, como buen político habla, pero no dice nada. Su discurso mantiene las conexiones sintácticas, pero carece de todo tipo de referencia semántica. A la estructura le faltan los ladrillos, al árbol los frutos, su discurso es puro aire, un susurro sin sentido. Lo dicho, ni Stalin, ni Felipe, ni Kennedy. Todos unos aficionados.

Luego está lo de la memoria. La Reina de Saba ya no tiene memoria, sólo recuerdos y estos son cada vez más limitados y recurrentes. En este tesitura, pPuede prometer lo que le dé la gana: que si la variante de Pajares, que si el Ave MAdrid Gijón, que si el cheque bebé, que si crearemos 80.000 puestos de trabajo, que se los planes quinquenales, que si la Revolución Cultural, que si "read my lips, no more taxes", que si "sangre, sudor y lágrimas", que si el plan del carbón, Josiángel, en fin, puede prometer lo que le dé la gana que como no tiene memoria... a ver quien le pide cuentas. Lo dicho, es el político perfecto. Estoy seguro que si pudiera se presentaría a las próximas elecciones, pero le da pereza eso de que los partidos nuevos que se quieren presentar tienen que andar detrás de un notario para recabar el 1% de avales para poder presentarse a las elecciones.

Todo facilidades.

domingo, 21 de agosto de 2011

¡ Buenooo!



Las vacaciones en familia cunden una barbaridad. En quince días da tiempo a todo. Al amor y al rencor. Este año hemos ido de camping a la costa. El primer día pensamos que se nos caía el mundo encima cuando caimos en la cuenta de todas las limitaciones a las que nos enfrentábamos. A partir del segundo día ya nos habíamos hecho a la nueva situación. De la necesidad, virtud.

Lo primero organización. Decidimos que los chicos ocuparían el ala este y que nuestros aposentos estarían en el otro ala. Las cocinas y la servidumbre trabajaban en la parte frontal, cerca del Hall y solíamos desayunar, comer y cenar en la terraza, a la acogedora sombra de los acebuches. Lo malo del camping es que cada vez que querías ir al baño tenías que atravesar las caballerizas, los aposentos de la servidumbre, y el campo de criquet. ¡ Como para ir apurado! Para ir a la despensa había que coger el coche. Es lo que tiene la vida en el camping, que no conoce límites ni horizontes. La biblioteca a menudo estaba llena de hormigas.

Otra particularidad de la sana vida campestre era la privacidad, cuando se convive con tantas criadas, mayordomos, edecanes y mozos de cuadra las relaciones familiares se resienten, se siente uno observado y en las horas libres, coño, justo cuando me voy a la cama, se arma un alboroto fenomenal. Para mi que los jóvenes que la armaron en Londres este verano habían estado primero practicando en el camping. Porque esa es otra, el camping estaba plagado de "gauchineims", que es el nombre que dan en Cádiz a los guirís, por aquello del "What is your name?"

Capítulo a parte merece la dieta. Las comidas en el camping son, cómo decirlo, "pret a porter". Hemos acabado con todo el jamón york del reino. Las pasta también ocupó un lugar importante en nuestra dieta. Dura las vacaciones dos días más y acabamos hablando italiano por ósmosis.

Incomodidades a un lado, lo cierto es que hemos tenido una vacaciones fantásticas. El sol y el mar aún son gratis, aunque unos lo disfruten en yate y otros en flotador. Los chavales recordarán un viaje en barco, una playa con medusas, el cine de verano, el buceo, las palas, los cinco pavos y los helados. Campanilla y yo recordaremos una jota aragonesa, que en el mediterráneo los caracoles marinos cantan tan bien que el Agente Naranja los llama Fígaros, un rap, una haka maorí,los albergues juveniles y seguro también, los italianos.

Personalmente suelo recordar mis vacaciones por los libros que me acompañaron. Este año, Blanco Nocturno, Meridiano de Sangre, El Pez Dorado. Desiguales.

viernes, 5 de agosto de 2011

Divino tesoro




Mi hermano y yo estuvimos año tras año pidiéndole a los Reyes Magos el Quimicefa hasta que lo conseguimos. Desde que tengo uso de razón sabía que lo nuestro era la química. El juego se nos quedó pequeño enseguida. A los dos meses ya nos sabíamos todos los experimentos de memoria y ya no quedaba ningún principio activo para seguir experimentando. Mi hermano era más hábil con las mezclas, yo con las fórmulas. Cuando descubrí la existencia de la "piedra filosofal" me volví loco. Fue entonces, a mis doce años, cuando empecé a frecuentar bibliotecas y archivos buscando bibliografía, rastreando la fórmula que nos permitiera transformar los metales vulgares en oro. Con anterioridad habíamos estado envenenando con potingues a todas las gallináceas del pueblo de mi madre, a ver si conseguíamos que alguna pusiera un huevo de oro. En aquella primera incursión en la química medieval nos faltaba base bibliográfica, de ahí la cadena de fracasos. También es verdad que las gallinas no aguantaban nada. Se nos morían enseguida y en el pueblo nos declararon "pueri non grati" - bueno, ellos decían directamente hijos de puta, pero en el agro andan escasos de latín- . La afición por la química y mi soltura con legajos y documentos tiene su lado útil. Desde que dejé la Universidad me he ganado la vida como eminente paleógrafo. Pero no adelantemos acontecimientos.

"Puer Aeternus", la eterna juventud. Esté fue el tercer hito en nuestro "curriculum vitae". En algun sitio leí la historia de Juan Ponce de León, de quien se dice, que haya por el mil quinientos y pico anduvo por tierras de Florida buscando la Fuente de la Eterna Juventud. "Hay que ser gilipollas", pensaba mi hermano," en habiendo una buen crisol y un hipsómetro quién necesita una fuente". Y dicho y hecho, nos pusimos manos a la obra. Por aquel entonces, debía tener ya unos quince años y unas buenas gafas de culo de botella, la química venía a importarme una mierda, pero cualquier escusa era buena para sumergirme horas y horas entre legajos y polvo que me provocaban unas ronchas de caballo, una conjuntivitis crónica y una asma de minero entre tanto polvo y tanta erudición. Tres años más tarde, ciego perdido y aquejado de silicosis, mi hermano me pusó dos probetas en la mano.

"La primera es el principio activo que mantiene joven el cuerpo. El segundo es el principio activo que mantiene joven el alma. Bébete la mitad de cada uno y pásamelos luego".

No atiné bien con las medidas y bebí más de uno de que de otro. A mi hermano no le sentó muy bien, pero la culpa era suya. Él sí estaba familiarizado con las medidas y conservaba una vista digna del mejor cubero del reino. Debería haber bebido él primero y dejarme el resto.

En fin, pasaron los años y yo seguí envejeciendo, madurando y ganando en sabiduría, mientras mi cuerpo se mantenía en la ruina ciega, tullida y asmática de los quince años, invadido por el acné, mientras mi hermano, que siguió desarrollando su cuerpo año tras año con toda normalidad, continuó manteniendo la mentalidad estúpida y bárbara propia de un adolescente, un teenager en el cuerpo de un venerable anciano: viste de una manera estrafalaría, como si no existieran los espejos, se peina de la manera más inverosímil, me quita los libros y los llenaba de pegatinas de grupos de rock, se encierra en su cuarto a escuchar música a todo volumen, se tira horas hablando por teléfono con sus amigos, pasea por la calle mirándose en los escaparates, se ríe de chistes estúpidos, es incapaz de beber sin compartir su cerveza con alguien, se ruboriza en cuanto una anciana le mira, los jubilados del parque con los que juega a la petanca flipan cuando los trata de colegas, frecuenta los parques para comprar estupefacientes, alterna por la noche, se emborracha, las resacas del día siguiente le hacen jurar que jamás volverá a beber, mantiene unas ideas sorprendentes sobre las cuestiones políticas, asegura que había que hacer el amor y no la guerra, se mata a pajas, compra chuches,lleva un yo-yo en el bolsillo, hace pompas con los chicles. Tenía una idea de si absolutamente alejada de la realidad.

Verdaderamente la juventud no era la arcadia que pensábamos.

sábado, 30 de julio de 2011

Despertares



Queridos hijos:

Los bebés no vienen de París. Quizás el hijo de la Carla y el Sarkozy y otros cuatro escogidos más sí, pero el resto suelen ser fruto o de la inseminación artificial o de la práctica del sexo, en sus dos versiones: la Pronto de Johnsons ( echamos un polvo y desaparezco) o aderezados con amor, ternura, compromiso y ... placer ( modalidad con varias denominaciones según gustos: la Walt Disney, la Vaticano II, La Contigoapanycebolla, por citar algunas).

El sexo tiene una parte mecánica y otra parte emocional. A menudo suelen ir ambas intimamente unidas, pero ni siempre es así, ni tampoco es necesario.( No me miréis así, nadie dijo que fuera fácil hablar de estas cosas). La parte mecánica es como la que estáis acostumbrados a ver en los documentales: el pavo macho le muestra la cola de vibrantes colores y la orgullosa cresta a la pava y si ésta lo tiene a bien, se aparean juntando sus cloacas. Los humanos nos apareamos con el pene y la vajina, nos acercamos a la hembra con las llaves del Ferrari en la mano y si la hembra lo tiene a bien nos apareamos introduciendo el pene en la vajina de la hembra. En el acto de apareamiento el chico introduce en el cuerpo de la chica un fluido llamado esperma que viaja por el interior del cuerpo de la chica hasta llegar a un órgano que se llama óvulo y, si lo fecunda, surge un embrión que se acomoda en el vientre de la madre y que va creciéndo y formándose para convertirse en un prometedor contribuyente nueve meses más tarde ( ¿ en qué parte dices que te has perdido?).

La parte mecánica no tiene mucha historia, Campanilla misma os lo puede explicar con más detalle. ( No me mires así, ¡alguien lo tiene que hacer! Anda, ve sacando unos gráficos).Donde merece la pena demorarse es en la parte emocional de la práctica del sexo.

En la generación de mis padres la práctica del sexo estaba íntimamente ligada a la proceación. Se practicaba sexo sólo con el fin de tener hijos. En nuestra generación hay gente que lo sigue practicandolo con el mismo objetivo, pero otra mucha gente lo practica por el puro placer de estar juntos, de mostrarse afecto mutuo, de afianzar su relación, de disfrutar de su cuerpo y de el de la persona que quieren y desean. A veces oiréis a gente que condena toda práctica del sexo si no es para procear, encontraréis gente que dicen que ciertas prácticas sexuales son pecado. No les hagáis caso. Si los dioses no quisieran que fornicásemos no habrían metido tantas hormonas en una cocktelera. El sexo nunca jamás tiene nada de malo siempre que el consetimiento sea mutuo y prime el respeto. Tened siempre presente estas dos palabras: respeto y consentimiento. Jamás toqueís a nadie que no quiera ser tocado ni permitaís que nadie os toque un pelo en contra de vuestra voluntad. Esta norma es la única que debe ser inquebrántable. ( También os sucederá que alguien esté rabiosamente consintiendo y vosotros a uvas, pero ese es otro cantar)

El sexo se puede practicar a solas y acompañado. Las posibilidades del sexo "a solas" o "single" la conocéis bien, no es necesario promocionarlas más,( a propósito, ¿ os importaría dejar de tocaros el manubrio mientras os estoy hablando?).El sexo en pareja veréis que puede practicarse entre chico y chica, pero también os encontraréis que en ocasiones también hay chicos con chicos y chicas con chicas.

Es posible que hayáis empezado a sentir ya algún tipo de atracción por otras personas, aunque a vosotros mismos es cueste identificar la naturaleza de esa atracción y la tapéis con palabras, juegos de patio, suspiros y mucha confusión. Nos ha pasado a todos. Esa atracción puede ser un conato de amor. El amor es ese punto en que convergen la parte mecánica y la parte emocional del sexo. Os advierto de que se trata de una contaminación química de primera magnitud: os deja la sangre llena de porquerías. Y para ser una contaminación nos pasamos todo la vida deseando que ese estado perviva el mayor tiempo posible o por lo menos que se repita tantas veces pueda. La vida en pareja es el arte de la alquímia.

Si de algo os sirve mi experiencia os resumiría lo dicho en una sola palabra:/KONSENTIDO/; en sus dos modalidades: junto, consentido; o separado, con sentido. Os irá bien.

domingo, 17 de julio de 2011



Para M. para I, para E, para C.

La mente de la Reina de Saba ya se limita a funcionar como una espiral que en cada vuelta se va estrechando más y más, siempre en círculo, cada vez más angosta, que se acorta a cada paso y en el camino, como naúfrago en busca de tabla salvífica, va buscando siempre las mismas piedras con las que tropezar. " Y entonces dijo: no te enfades con él, que es bueno y no lo volverá a hacer", ó " qué ganas tengo de ver a tus chavales", o, " tu naciste antes de venir de LB, ¿ verdad?", o "Priscila tiraste un peu", o " mirar el pañuelo moquero como si contuviera perlas",o... En la reiteración está el sentido y la ilusión de la memoria perdida.

Cada vez resulta más difícil. Sin entrar en más detalles. Tan sólo menionar uno. Mujer de misa diaria ha empezado a olvidar sus oraciones. Se mantiene la música, el soniquete, pero ya empieza a fallar la letra. Sería hasta divertido sino fuera un síntoma más de las deshumanización. Hace tiempo que está asumido y jamás se oyó lamento, queja, ni flaqueza, pero es un enfermedad cruel y agotadora.

El tributo: cuando murió el monarca consorte hace casi treinta años dejó en herencia la responsabilidad de sacar adelante cinco hijos, cuatro bajo el mismo techo y tres sin ingreso económico alguno. Poco más. (En lo material, conviene puntualizar). Salió victoriosa del empeño. No me gustan las historias del pobre, del esfuerzo y del sueño americano, pero hemos visto salir a la Reina de Saba muchas mañanas de casa con la determinación, una honradez a prueba de bombas y el Espítitu Santo de su parte. Visto lo visto, la doña se hubiera merecido otra vejez, otro descanso.

Lo que más me duele es que el recuerdo que de ella se lleven Cascarrabias´ Kid y el Agente Naranaja no le hará justicia.

lunes, 11 de julio de 2011

Teletransportacion



Mi licencié en física por la Universidad de Oviedo. La física no tiene mucho tirón en el mundo laboral y yo nunca he sido muy emprendedor, por eso decidí prolongar mi vida académica "ad aeternum" o , por lo menos, el tiempo que durara mi tesis doctoral. Luego me marché a hacer el postdoc a la Universidad de Bochum. Allí me metieron en un departamento que investigaba sobre teletransportación; ya saben, eso que sale en las pelis de ciencia ficción que ahora estás aquí, das a un botón y viajas en el espacio de manera inmediata, sin importar la distancia y sin emplear aparentemente medio de transporte alguno. ¡Joer, me dije, estos están todos tarados, esto es lo mío! Para mi sopresa la teletransportacion tiene una base teórica de lo más sólida pero sin grandes resultados prácticos, como la filosofía, que enuncia la felicidad pero es incapaz de invocarla. El tema me interesó desde el primer momento y entre la panda chiflados, algún ingeniero mecánico que se sumó al grupo, dos matemáticos más y las habilidades de un hacker, fuimos desarrollando una máquina capaz de teletransportar los objetos. Los fracasos se concatenaron uno detrás de otro. Ya ni los contábamos, tampoco tomábamos notas. Mal hecho. Cuando por fin vimos un poco de luz y quisimos publicarlo en la revista "nature" la mitad del artículo lo tuvimos que inventar y la otra mitad confiarlo a nuestra memoria. En fin, un desastre. Los de la revista "nature" y el mundo científico en general no dieron ningún crédito ni a nuestro artículo ni a nuestro éxito. No me extraña. Estaba redactado con el culo.

La primera vez que lo conseguimos, casi me meo encima. Lo habíamos probado con todo tipo de objetos: ¿ qué vamos a achicharrar hoy?, nos decíamos, pero lo conseguimos con un trozo de tela. Pasó de un lado de la máquina al otro lado de la máquina sin que mediara contacto físico entre un estado y otro, movimos un objeto de un lugar a otro molécula a molécula. 15 centímetros de gloria. El trapo, al otro lado, era exactamente igual al que había partido del otro lado del experimento, quizás mantenía cierta rigidez, como un toalla que se nos ha caido al mar y al secarse mantiene la rididez de pergamino por el salitre.

El segundo objeto que conseguimos teletransportar fue una barrita de aluminio. Fue un hito por la dureza del objeto. No era acero, de acuerdo, pero era lo suficientemente rígido y duro para suponer un paso más y no menor. El objeto que partió era rígido, el que llego parecía estrobado, las moleculas se habían expandido, habían aumentado de tamaño, la aguja mantenía la misma forma, el mismo tamaño, el mismo peso específico, pero había adquirido cierta maleabilidad, vamos, que se doblaba. Estábamos tan entusiasmado que nos pareció un detalle insignificanete, una bagatela. Lo omitimos en el artículo.

El primer ser vivo que teletransportamos fue un gusano. Aquello trajo una gran crisis en el seno del grupo, la mitad hubiera preferido que se hubiera probado con la mosca del vinagre, pero las moscas vuelan y podían poner en peligro la credibilidad del logro. La mosca del vianagre tiene un lugar señero en el mundo científico, pero no queríamos que se pusiera en tela de juicio el exito del experimento alegando que el insecto volador bien había podido desplazarse autónomamente de un lado a otro. Natural. Los resultados obtenidos con el experimento del gusano nos costó mucho analizarlos, aparentemente era el mismo gusano, pero ninguno de nosotros hablaba su idioma con corrección, si acaso, los más tiquismiquis, percibían una mayor palidez en la superficie del anélido. Dicícil de saber quién tenía razón.

En la universidad alemana llamaban a nuestro departamento la generación perdida, luego, cuando los gritos y los aullidos que salían de nuestro laboratorio por los éxitos cosechados, la casa de los orates o el mausoleo de los lunáticos, más tarde, cuando salió publicado el artículo en "nature", la gente al cruzarse por los pasillos sencillamente meneaba la cabeza sin compasión: éramos un caso perdido. Este tipo de cosas sólo pasarían en países como Alemania, a pesar de los pesares nunca, jamás, nos retiraron la financiación y cuando solcitamos un aumento de fondos - necesitábamos construir una máquina más grande- joer, nos lo dieron.

En la segunda máquina cabía un pepino. Lo desplazamos más de dos metros. La distancia, constatamos, no era un problema, por lo menos, calculamos, hasta 10 ó 15 metros, para más distancia deberíamos conseguir financiación para una máquina aún más grande. La consistencia de los objetos y su composición traían algún problema más. El pepino estaba aparentemente perfecto. Lo partimos y mantenía todas las propiedades, lo mandamos al laboratorio a que lo analizaran y los resultados fueron espectaculares- ¡ es un pepino!, ¡ so capullos!,¡ qué esperabais!- , nos espetaron cuando nos lo devolvieron. Luego nos lo comimos. El juguete estaba bien, pero nos cansaba un poco. En el fondo sabíamos que hasta que no lo probásemos con éxito con un animal superior, era marear la perdiz.

La tercera máquina la estrenó un mono. Luego lo intentamos con una vaca, pero no el entraba el culo en la máquina. Para adquirirla tuvimos que echar mano de la inestimable visión para los negocios del hacker. Luego nos cegó la ambición y la ansiedad. También sufrimos la chantaje del hacker. El muchacho se presentó voluntario para probar la máquina. Quería ser el primero, pasar a la historia, decía. Sus argumentos eran incontestables. La Historia debe estar todavía carcajeándose de él. No debimos hacerlo sin haber contrastado todos los resultados de los cientos y cientos de epxerimentos que habíamos realizado. Aparentemente el experimento fue también un éxito. El hacker que mandamos a la habitación de al lado era el mismo, la ropa tenía incluso los mismos lamparones, no le detectamos ni la rigidez de la tela, ni la maleabilidad del aluminio, si acaso sufría del mismo efecto que el pepino, que cuando lo probamos no tenía sabor. En algún lugar intermedio entre la estación de partida y la de destino, se habia quedado el alma, la memoria los pensamientos... También comprobamos que la máquina podía llevarte al mismo sitio del que habías partido, o a cualquier otro tantas veces como quiseras, pero el viaje en si era irreversible, no tenía vuelta atrás.

¡A ver qué le contamos ahora a los de la revista "nature"!

Libro recomendado: Roger Pensrose , "La nueva mente del emperador".

jueves, 30 de junio de 2011

Dignidad



La dignidad es una fina pátina que recubre nuestro cerebro, activa la conciencia y la proyectamos por los ojos. Cuando nacemos tenemos en el cerebro toneladas de dignidad. Un bebe cuanto te mira te hace mejor persona de lo que en realidad eres. Eso también es la dignidad, reconocer con nuestra mirada la excepcionalidad del otro.

A medida que crecemos la patina se va desgastando y la luz con la que juzgamos al prójimo se apaga. El barniz que activa nuestra conciencia, que hace que unos y otros nos veamos únicos como especie, no se regenera. Si lo pierdes, perdido está. Algunos, muchos, la conservan hasta que se mueren; otros la pierden a las primeras de cambio. Mantenerla depende de la voluntad, del coraje y de la educación. La dignidad es un bien valioso y frágil que requiere cuidados intensivos. Es un ecosistema historicamente amenazado.

Últimamente se multiplican las noticias de jóvenes que atacan a mendigos, de homosexuales insultados, de inmigrantes despreciados, mujeres maltratadas. Pongan ustedes todos los ejemplos que quieran y no se olviden de los campos de concentración, de la matanza de Srebrenica, del narcotráfico en Méjico, de las torturas y de los países que siguen aplicando la pena de muerte. Abran cualquier periódico. Cojan cualquier libro de historia.

Las sociedades que aceptan y permiten el maltrato humano han perdido la dignidad. Sus cerebros están secos. A mi personalmente me alarma la de los jóvenes de buena familia, que visten de marca, estudian en las mejores universidades y queman a sus iguales en los cajeros los fines de semana "por divertirse".

Libro Recomendado: Mario Vargas Llosa, " El sueño del Celta".

lunes, 27 de junio de 2011

Por fin solos



¡Se han ido!, ¡ dos semanas!, ¡ con los abuelos!, ¡ no me lo puedo creer!, ¡ han pasado veinticuatro horas y aún no les echo de menos!. ¿ Querrá decir algo?

Por si acaso, y como los abuelos ya están mayores y a lo mejor el próximo año nos interesa repetir la experiencia de endosarlos un par de semanas, se han ido con el catecismo bien aprendido.

La abuela no es...
... un mando a distancia!!!!
Por las mañanas al levantarse hay que...
... hacer la cama!!!
A la hora de la comida...
...se pone la mesa!!!
Y luego...
... se recogen los platos!!!
Cuando os cambiéis en la habitación...
... recogemos la ropa, no dejamos los calzoncillos por el suelo!!!

Con que hagan esas cuatro cosas y obedezcan un poco nos damos por satisfechos. Luego había un par de instrucciones particulares. Por ejemplo el Agente Naranja debe esforzarse por comer lo que le pongan y Cascarrabias´Kid no debe acosar a los abuelos a todas horas para que juegen a lo que él le apetezca, cuando le apetezca y tantas veces como le apetezca. Puede ser tenaz, créanme.

También, ya que compartiran las vacaciones con su primo Alex, con quien las relaciones pueden oscilar del cielo al infierno en cuestión de segundos, tenían permiso para discutir con él un máximo de tres veces en las dos semanas, y sin manos, sólo gritos. ( Riéte tú de las negociaciones del Tratado de Maastricht, del Tratado de Utrecht, el de la negociación colectiva o la Reforma del Mercado de Trabajo) Aficionados.

viernes, 10 de junio de 2011

Cuarenta y tantos



Estoy en esa edad en que empiezo a manejar con destreza de espadachín palabros como : achaque, dispepsia, halitosis, hemorroide, alopecia, presbicia, próstata. Estoy en esa edad que cuando giro la cabeza para admirar un buen trasero las muchachas me miran con el desprecio que sólo se dedica a los viejos verdes. Estoy en esa edad en que veo un peine y me consume la nostalgia. Estoy en esa edad en que cuando me encuentro a un anciano delante de un escaparate donde venden viagra sé que estoy presenciando una representación de mi futuro más próximo.

Pero no os equivoquéis, porque las apariencias engañan. Sé que estoy en el mejor momento de mi vida. A todos los niveles. Me encuentro a gusto dentro de ( la ruina) de mi cuerpo, laboralmente mantengo la velocidad de crucero, disfruto mi tiempo laboral y mi tiempo de ocio y el apetito sexual es insaciable, (otra cosa es la calidad de los guisos). Cultivo la amistad como el esmero de un jardinero ante una planta exótica. Me siento reconciliado con el mundo y con toda la recua de friquis que lo habitan. Me siento vivo y despierto y tengo todas las luces encendidas y quemando kilovatios a los bestia. Me siento pesado y seguro como los hipopótamos que salen en los documentales que ven mis hijos por la tele. ¿ Veis con qué gracilidad meneo la colita?

Bueno. También a los cuarenta y tantos me ha dado por hacer cosas raras. Debe ser eso que llaman " la crisis de los cuarenta". Hace dos años me hice un curso de buceo y este año me he dado por prácticar el Rugby, ¡yo!, cuyo cuerpo serrano se había tirado los últimos treinta años sin conocer una gota de sudor por la práctica del nefando deporte. Lo que no sé es qué será lo próximo: ¿la comida macrobiótica?, ¿un cursillo de danza del vientre?, ¿un taller de sexo tántrico...? El futuro está trufado de posibilidades.

Os vais a enterar. De momento hoy ya me he comprado una camiseta de Supermán.

domingo, 5 de junio de 2011

Declaración de principios ( políticos)




Desde que cumplí 18 años sólo he dejado de votar en una ocasión y por razones ajenas a mi voluntad. Supongo que mi devoción por la participación democrática está íntimamente ligada con la frustración que supuso no poder participar en el referendum de la OTAN allá por el 1986 o algo así, porque cuando se celebró me faltaban apenas dos meses para cumplir los 18 años. Me sentí muy impotente por no poder expresar mi NO. La vez que me quedé sin votar, fue por los impedimentos que pusieron eso tan neutral que llamamos autoridades a los residentes temporales en el extranjero. En otras ocasiones, también residiendo en el extranjero, conseguí votar siempre sin problema. Sólo se nos negó el derecho en aquel año 93 o 94, bajo la hégira de Felipe González, cuando le concedieron el premio "Carlomagno" en Aquisgrán, ciudad natal de Karl Marx, dicho sea de paso.

Nunca he sido fiel a ningún partido político, mi voto nunca se ha podido considerar un voto cautivo, lo que no signifique que mis ideas y mi ideología no sean claras y firmes. En todo el espectro político nunca he encontrado pantalones adecuados a mi gusto y estilo y siempre he estado saltando de una opción política a otra, en ocasiones movido por la personalidad de sus líderes, en otras por la confianza que despertaba en mi un determinado proyecto o por la esperanza en que tal persona fuera capaz de mejorar la situación o cumplir lo que prometía. En la mayoría de las ocasiones me he decantado siempre por partidos minoritarios y en muchas ocasiones también me he acabado arrepintiendo del uso que había dado a mi voto. Muchas veces he votado convencido, pero también he votado otras veces con la pinza en la nariz y en contra de quienes tenían todas las de ganar. Yo también me he dejado convencer por lo que se ha dado en llamar el voto útil, muy a mi pesar.

Después del movimiento del 15M las cosas no deben ser igual y el cambio empieza de momento por el arma más poderosa que la democracia pone en nuestras manos: el voto. Es por ello que me comprometo a no votar nunca más en el futuro en contra de nadie, a favor del mal menor o por compromiso con "los nuestros"; que siempre buscaré opciones que no tengan ninguna relación con corruptelas, tejemanejes, grandes fastos y estériles dispendios; que siempre estaré atento y vigilante al discurso del "y tú más", que apoyaré siempre a partidos que abogen sin demagogia por una reforma y hallan dado muestras con sus acciones de su interés por una regeneración de la democracia actual: refundición de los partidos, una ley electoral que facilite una mayor representatividad, en fin, una regeneración total de la participación y de la actividad democrática. Vamos, que el que quiera mi voto, va a tener que ganárselo. Demos a nuestros votos el valor que tienen.

domingo, 29 de mayo de 2011

¿ Qué dice Abel de todo esto?



Qué culpa tenía Abel de que Yaveh prefieriera las verduras a la carne. Cuando Caín sacrificaba una res, Yaveh se complacía, pero cuando Abel le tráia unas lechugas, a Yaveh se le henchían los triglicéridos.

Ser el pequeñín tampoco es fácil. Él no tenía ningún interés de enemistarse con su hermano, ¿ pero que culpa tiene él que Cascarrabias´Kid se tome todas las cosas a la tremenda, que solo se fije en las carontañas que sus padres le dispensan a su hermano pequeño y no disfruta ni vea las que en justicia le pertencen y le dan?

Puestos a quejarse el Agente Naranja también tiene sus agravios. Los juguetes, por ejemplo. EL segundón no estrena juguetes ni por casualidad, ni juguetes, ni ropa, ni libros, ni nada de nada, lo hereda todo. Caín siempre con esos pijamas nuevos tan fardones que usará él cinco centímetros y un agujero en la rodilla más tarde. Y lo tenía asumido, no mola pero lo asume, no monta numeritos.

Luego están los experimientos. Si hay poner a prueba el estado de madurez del núcleo familiar, ¿con quién se prueba?: con el primogénito, siempre con el primogénito. Las primeras veces siempre son para Cascarrabias´Kid: ir a comprar el pan, el primer paseo independiente, la primera bajada al parque, ir de campamento, toooodo. Que no es que le parezca mal, pero... nunca podrá ser el primero y eso... de alguna manera deja huella, no es que imprima carácter, más bien se corre el riesgo de que el carácter se resienta. Como los discursos, todos los discursos y las broncas se las lleva siempre Cascarrabias´Kid. El Agente Naranja sólo conoce el mundo por intercesión de su hermano. A su hermano le sueltan la bronca, le cuentan el rollo ese de lo que está bien y de lo que está mal, y como él se los traga todos de cuerpo presente, parece como si sus padres dieran por hecho de que vale para los dos.

Porque tiene buen carácter pero de cuando en cuando le dan unas ganas de ponerse a mear la plantación de lechugas...

viernes, 20 de mayo de 2011

¡Democracia Real Ya!



Para la generación de nuestros padres y de nuestros hermanos mayores el mero hecho de poder ir a votar el próximo domingo es reconfortante, un fin en si mismo - abusando de la generalización-. Conocieron los tiempos de la dictadura y, los tiempos actuales, con sus miserias y quebrantos, son infinitamente mejores que aquellos que les tocó vivir. También están los que siguen pensando que con Franco vivíamos mejor, porque haberlos haylos.

Nuestros políticos se han pasado treinta años de democracia gobernando para quienes pensaban que el culmen de la ciudadanía era ir a votar cuando tocaban elecciones y nos han venido tratando no como ciudadanos, sino como a votantes, un subproducto que hay que convencer mediante técnicas de charlatán de feria, al que se le promete oro y se le da bisutería.

Para las nuevas generaciones, a los que les cuesta recordar la fecha de inicio de la Guerra Civil, la fecha de la muerte de Franco o la fecha del golpe de Tejero, a esos ya no les vale cualquier cosa, ni las batallitas de los abuelos, ni el tú más, ni el prietas las filas, ni que viene el coco. No. Al parecer esos tiempos van a quedar atrás para siempre. Deben quedar atrás.

Y por eso muchos ciudadanos han decidido salir a la calle y decir basta. Como se leía en una de las concentraciones, "ya tenemos Sol, ahora queremos la luna". Dicen que los móviles del movimiento 15 de mayo no son del todo limpios, que si tú más, que si viene el cocó, que si prietas las filas, que si se beneficia fulanito o menganito, o que si trae la sardina, que mira que ascua tengo. Ni sé si es verdad, ni me importa. Sólo sé que las personas que acuden a las plazas lo hacen por convencimiento y con la necesidad de demostrar que muchas cosas tienen que cambiar. Posiblemente hayan influido en el origen de las movilizaciones también las recientes revueltas en el mundo árabe ( me encanta que los ciudadanos del llamado tercer mundo nos den lecciones de civismo), y también el libro de un francés de 83 años Stepahne Hessel titulado "indignaos". Sea lo que sea, bienvenido sea.

Hasta ahora la indignación social solía resolverse con una huelga general, y luego todos para casa, camarada Vladimir. Eran los sindicatos quienes venían asumiendo la representación de los descontentos. Pero las movilizaciones actuales no son de obreros, son de CIUDADANOS, así, con mayúsculas. Esa es la gran novedad, los ciudadanos se han erigido como representantes de si mismos. Ni partidos, ni sindicatos, ambos son vistos como parte de la misma estructura gastada, cansina, sorda, ciega, fósil e ineficiente.

El movimiento del 25 de mayo es un movimiento genuino, fresco y necesario, que no va en contra del sistema, sino que quiere reforzarlo y exije que el sistema evolucione para cumplir con los objetivos con los que fue creado: representar a los ciudadanos, salvaguardar sus derechos y promover el progresos personal y social de todos.

No sé en que parará esta historia, si derivará en algo totalmente diferente a la idea original, a qué ascua se arrimará esta sardina, pero a mi me reconforta pensar que hubo un día en que mis conciudanos salieron pacíficamente a la calle y dejaron las calles y las plazas llenitas de argumentos para conquistar le futuro. ¿ No es esta una primavera fantástica?

Ojalá nuestras instituciones sean capaces de estar por una vez a la altura de la ciudadanía a la que representan.

domingo, 15 de mayo de 2011

Caín y Abel



" Volvíó a parir, y tuvo a Abel, su hermano"

Este es el intríngulis de toda la Historia. Caín era el primogénito y varón y Yahvé estaba chocho con él y Caín se lo creyó y pensó que era lo que no era, que todo el paraiso y toda la creación y toda la eternidad eran solo para él, el trompo, los cromos de picachu, los mejores trozos de tarta, el pijama de súperman, la habitación azul, el cuento antes de acostarse, en fin, todo. Se había hecho ilusiones y se sentía la mar de a gusto en sus dominios. El mundo era redondo.

Pero ay, hete aquí que un día vino un extraño, un tal Abel. Le decían que era su hermano y que tenía que quererlo como quería a su triciclo o a su puzzle de Pinocho. Que ya es pedir.

Por él no habiera sido verdaderamente un problema tomarle afecto a ese bulto con mocos, pero no se lo pusieron nada fácil desde el principio. A Abel lo metieron en SU habitación, le bañaban en SU bañera, comía en SU cocina y empleaba SUS juguetes. El tal Abel no se había traido nada propio, había entrado en los dominios de Cascarrabias´Kid como todos los elefantes del Serengeti en una tienda de Swarowsky y de golpe y porrazo sus dominios habían quedado reducidos a la mitad por decreto ley. Intolerable. Era vivir una segunda expulsión del paraiso. Dónde se vio. Y eso sin contar que el Agente Naranja se llevaba los mejores besos de sus padres, los mejores achuchones, la leche que mamaba era seguro más tibia, más sabrosa y con más complejos vitamínicos. Me pasa a mi lo mismo, agarro la primera quijada de vaca que encuentre y me lo cargo. Usurpador de mierda.

Los segundos hijos debían estar prohibidos. El primer parto tendrían que ser siempre de gemelos univitelinos. Eso sería lo justo. Y los que vengan después que arreen. Eso si es hacer el mundo bien y no la chapuza esta en que tenemos que vivir. Que no es que yo sea Yahvé, ni siquiera Darth Vader, pero, joder, un respeto, que soy tú padre.

A veces tengo la sensación de que Cascarrabias´Kid no nos lo perdonará nunca y que jamás llegará a reponerse del schock que supuso dejar de ser hijo único. Y eso que el trato hace el cariño y con el tiempo se ha convertido en el mejor abogado de su hermano, su mejor defensor, su juguete preferido. Vamos, que ni contigo ni sin tí tienen mis penas remedio.

En casa, por si acaso, tenemos escondidas todas las quijadas de vaca.

martes, 10 de mayo de 2011

Quien teme al lobo feroz



El otro día estábamos viendo la peli esa de la naturalista tarada que vivía con los gorilas en Uganda. Una peli con animales en casa tiene el éxito asegurado. En un momento, cuando una tribu de ugandeses de montaña se disponía a atacar a los simios, Cascarrabias´Kid empezó a ponerse tenso. Se movía en el asiento inquieto y contrariado entre quedarse y ver, y deseando a la vez que lo que iba a suceder en pantalla no fuera inexorablemente cruel, por favor.

Cascarrabias´Kid sufre por los animales. En eso no salió a mi. El tío está convencido que de mayor va a dedicarse a cuidar a los animales, que será una especie de Féliz Rodriguez de Lafuente. Qué tontería. Cuando yo tenía su edad, todos los niños queríamos ser el amigo Felix que tenía una affaire con la Osa Mayor. Sólo que en el caso de Cascarrabias´Kid mucho me temo que se convierta en realidad. No es que me moleste, al contrario, me fascina. Me parece un baturro, un cafre, un mameluco, una bestia corrupia para unas cosas, pero cuando se trata de animales desarrolla una sensibilidad que me enternece. No es pose, es pura empatía, amor en estado puro, sentir en la piel de otro, aunque ese otro ande a cuatro patas, se despioje a mordiscos y gruña, brame, ladre o rumie. Paradógico.

En las últimas fiestas estuvimos en una granja de gansos. Después de ver cómo los alimentan, el "foie" ha quedado erradicado de su dieta. La economía familiar se lo agradece. También comenté una vez que si el futuro de la fiesta de los toros dependiera de Cascarrabias´Kid, José Tomás ya estaría en la cola del INEM. A mi personalmente no me parece ni bien ni mal, aunque me inquieta el hecho de poder llegar a tener un extremista en casa, un Perri Mason de la fauna ibérica. Qué escalorfrío.

Tanto Campanilla como yo pretendemos que tenga una visión una poco más global de la complejidad de las cosas. Nada es tan sencillo como creemos. Desde luego es terrible lo que les hacen a los patos y a los gansos, pero si esa zona de Francia se conserva tan hermosa y tan cuidada es gracias a granjeros como Monsiuer Brethoux han permanecido asentados en el campo, no han emigrado a la ciudad, han sabido encontrar en las actividades agrarias su sustento, aunque esa actividad nos parezca tan violenta y agresiva como reventar el higado de los ánades a base de cebarlos con cereales. Entiende el argumento, pero no lo acepta. Y de momento tampoco asume que los filetes que nos comemos, por muy frescos que sean, proceden de un animal que primero tuvieron que cargarse. Tal cual.

La foto es de Monsieur Brehoux, de Lacave, en el Quercy. Francia.

viernes, 29 de abril de 2011

Lo que se empieza se acaba.



Hay homes, homiños, macacos y macaquiños ( suegra dixit). Pues desde que eran unos macaquiños les hemos inculcado a Cascarrabias´Kid y al Agente Naranja que las cosas que se empiezan, se terminan. Verbigracia: si empiezan a jugar una partida de damas, de parchis, de cartas, de lo que sea, no se levante uno de la mesa hasta que se termina; si atacan una pieza de fruta, no vale dejarla a medio comer; si a principio de curso deciden apuntarse a un curso de dibujo en el cole, o de yudo, o de informática, se asiste hasta que acaba el curso, te guste o no te guste. Se trata de que sean disciplinados y respetuosos con el prójimo, de que no coman con los ojos, que a la hora de tomar una decisión, no se dejen llevar por el primer impulso, que sean capaces de calcular los pros y los contras, de que sepan que nuestras decisiones conllevan siempre consecuencias, compromisos, daños colaterales.

Cuando trabajaron como figurantes en la ópera, la decisión la tomaron ellos, asesorados por nosotros de la mejor manera que pudimos de lo que aquella decisión podía suponer. Efectivamente hubo días duros, donde los ensayos se alargaron hasta bien entrada la noche, en que estuvieron a punto de tirar la toalla. No somos padres que nos guste ver sufrir a nuestros hijos, pero no se lo permitimos. También este año seleccionaron a Cascarrabias´Kid para realizar un curso piloto de tecnológias de la información y la comunicación. Por una parte era una oportunidad única, por otro significaba sacrificar cinco mañanas de sábado para acudir a los cursos, a parte de las horas de trabajo en casa entre curso y curso. Aceptó el reto y... se arrepintió; pero ahí seguimos, dándole apoyo logístico y anímico, o sea, dándole la matraca a base de bien para que encuentre motivacion y ganas donde no las hay. Ni que decir tiene que todas estas actividades también tienen una carga de trabajo importante para nosotros.

Lo que ya no mola tanto, cuando les llamas para que vengan a cenar y acaban de empezar una partida de cartas, o cuando se ventilan una tableta de chocolate y tratas de dosificarla, es escuchar ese soniquete desafiante: ¡ah!, ¡ lo que se empieza se acaba! Cria cuervos..

No quiero ponerme sentimental, pero la frase también encierra una profunda verdad: Todo lo que empieza, se acaba; también este tiempo feliz e irrepetible: su infancia. Esta bien así.

domingo, 24 de abril de 2011

La France.



Cuando éramos pequeños mi madre enseñaba francés a mis hermanas. Las recuerdo a todas rezongando las tardes de verano en la mesa camilla bajo un sol de justicia mientras mi madre intentaba ilustrarlas en la lengua de Montaigne. Un día, tenía seguro menos de siete años, les dije que yo también quería aprender esas palabras raras. Una de mis hermanas, creo que Carmen, me vino a decir que de todas las ideas que había tenido hasta entonces ésa era la peor y que sólo un idiota podía meterse en ese galimatías. Aprendí a decir "la table" y "la maison". Desde entonces mi francés no ha ido mucho más lejos y creo que el comentario de mi hermana me condicionó de por vida. Todos estos años se han venido repitiendo los contactos que he tenido con Francia, el francés y los franceses. Este semana, sin ir más lejos, hemos disfrutado en familia de una semana de vacaciones en Francia: la Gascuña, el Quercy y el Perigord.

Me he llevado un impresión fantástica del país. Los franceses se lo saben montar muy bien. Es un país limpio y ordenado, un país cívico, muy bien cuidado, con un ritmo de vida agradable y no necesariamente caro.

El viaje trascurrió por la campiña francesa, un puro lujo. Me llamó la atención lo bien que tienen organizado los ayuntamientos los servicios y la información para los turistas. Me pareció un país pensado para disfrutarlo, tanto los mismos franceses como los visitantes. Me llamó la atención la cantidad de bosques y que de todos los árboles, ninguno era un eucalipto. Si las autoridades asturianas quieren reforzar el turismo rural, que se den un paseo por Francia y aprendan lo que es informar, facilitar, proponer, diversificar. En Francia cada ayuntamiento es su propio embajador pero todos los ayuntamientos ofrecen al visitante las mismas infraestructuras, la misma información, el mismo concepto, lo que facilita al visitante de una manera intuitiva la orientación y el disfrute.

Por otra parte, Félix Rodríguez de Lafuente está causando estragos en la familia. Los muchachos entablaron una guerra sin cuartel por dilucidar quien de los dos era el "chacho" dominante de la manada. Doy fe que ambos atesoran suficientes méritos para ostentar el título.

También los patos han sido un tema recurrente en todo el viaje. El Perigord es la tierra del pato y de la oca, del foie, del confit, del magret. Pato pa-tó. Vimos granjas de patos ( Cascarrabias´Kid quedó traumatízado al ver cómo alimentaban a las ocas), en todas las tiendas te ofrecen productos relacionados con los ánades y es difícil ir a un restaurante y que no te ofrezcan algún plato relacionado con el pato. Lo dicho pato pa-tó. Incluso durante el viaje hicimos un "pato": ellos se portaban bien y nosotros no nos enfadábamos. Cumplieron con creces.

La foto es de la abadía de St Amand de Coly.

viernes, 8 de abril de 2011

Horrorescencia


El otro día, un ejemplo como tantos otros, fui a buscar a Casacarrabias´Kid al salir de música y nos montamos en el coche. Conduzco siempre con la radio encendida. Pero al gachó no le gustaba lo que sonaba.

- ¿ Quítalo?

Mal que le pesó y a pesar de sus quejas(¡es pesao, pesao!) llegamos a casa con la misma emisora y sin que una sola palabra saliera de mi boca. Por dentro fervía. Primero se negó a bajar del coche. Esperé. Cuando bajó, lo cerré y atravesé el garage camino del ascensor. El punto de ebullición hacía tiempo que había llegado a su máxima potencia. Tardó en seguirme y entró como un forajido en el salón de una película de oeste, golpeando la puerta, a patadas. En ese momento era más fácil refrigerar la central nuclear de Fukushima que a mi menda, pero las señales que emitía eran también de normalidad, esto es, pura mentira. Le hice salir de nuevo y volver a entrar sin dar patadas. Una cosa es decirlo, claro, y otra lograrlo. El muchacho era duro de oido y se lo tuve que repatir qué se yo cuantas veces.

- Los animales dan patadas, las personas se comportan como personas.

Parecía un disco rayado. Salió tras mucho insistir y entró, ¡con patada y portazo!. El chico no había captado el mensaje. No se trataba de entrar de nuevo, sino bien. Resumiendo, del garaje al ascensor hay dos puertas, dos putas interminables puertas y debimos estrar entrando y saliendo la intemerata de veces hasta que el muchacho fue capaz de franquearlas sin patadas, puñetazos y portazos. Desde fuera la situación debía resultar la mar de cómica, pero yo no tenía ninguna gana de reir. Lo juro.

Cuando entramos en casa era evidente que las relaciones padre hijo no eran las más cordiales. Campanilla se dio cuenta enseguida, pero no preguntó. Luego Cascarrabias´Kid hizo otra entrada triunfal en la cocina y hubo que volver a repetir la misma obra de teatro. Yo le pido que salga y que vuelva a entrar como dios manda y él mira a su madre para ganarse un aliado. Campanilla se mantuvo entre los países no alineados, aunque financiaba la compra de armas a uno y repartía miradas de ayuda humanitaria a otro. Si la puerta de la cocina pudiera hablar, diría ay!. Pero lo conseguí. Entró sin portazos. No me sentía vencedor, sino acojonado. Todavía tiene ocho años y ya no hay quien le aguante. No quiero pensar lo que puede pasar dentro de cuatro o cinco años cuando Cascarrabias´Kid esté en plena Horrorescencia. El acierto terminológico, que yo sepa, tiene el copiright de mi hermana Isabel. El palabro no puede ser más atinado.

Nos va a costar, seguro que nos va a costar, pero si ahora no somos capaces de dejar asentadas ciertas bases, - no es que hayamos pecado de dejadez, pero quizás ya deberíamos haber empezado antes con el plan de choque -, nos come.

viernes, 1 de abril de 2011

Maria



Para mi hermana

María es el Ángel de la Guardia que cuida a La Reina de Saba. Le Reina de Saba sigue viviendo en su casa, sestea en su sillón, se entretiene delante de su tele y duerme en su cama. Por más empeño que pongamos sus hijos, que lo ponemos, ante el continuo y progresivo deterioro de su estado, esto sólo sería posible si contáramos con el apoyo y ayuda de María.

Maria es una mujer paraguaya de treinta y pocos años que hace poco más de un año dejó su país, su casa, su marido y su hija, su bombilla de mate, su jardín, su corro de comadres, el sol que alumbraba sus mañanas americanas para venir a una tierra extraña, fría y lluviosa donde poder ganarse unos pesos de los de aquí.

Hace un año los hermanos nos veíamos superados por las cada vez más acuciantes necesidades de la Reina de Saba y la suerte unió nuestro destino con el de María. La contratamos para que atendiera a su Majestad y que se ocupara de las tareas de la casa. Su Majestad ya no puede estar sola ni un minuto y ni siquiera la compañía es ya suficiente, hay que acompañar y estar, estar atento quiero decir, porque en cualquier momento, aun estando presenta, su Alteza arma alguna: hacer un apaño doméstico insiginificante con un cuchillo de carnicero y sin red, pintarse el contorno de los ojos con una barra de labios, vestirse de verano en pleno invierno, o escaparse de casa en un plis plas, por citar algunos ejemplos. En este último año que la Reina de Saba tiene Ángel que le cuide, su deterioro no ha parado de crecer y la atención que requiere es cada día mayor y sus facultades físicas, aún considerables, disminuyen.

Al principio fue duro para su Alteza aceptar que una extraña invadiera su cuarto de baño, su salón, su cocina y sus hijos. No fue un proceso de adaptación sencillo, a pesar de que los hermanos estuviéramos apoyando en todo momento el proceso de integración.

Para María tampoco debió ser nada fácil. A parte de lo duro de abandonar su querencia, de verse en un país nuevo, con costumbres diferentes, diferente forma de hablar, diferente moneda, diferente modo de valorar las cosas, diferentes guisos y gustos, diferentes horarios, pero lo peor era tener cinco jefes con cinco criterios diferentes y estar encerrada con una persona mayor y disminuida 5 días a la semana. Eso acaba con cualquiera y no hay sueldo que lo pague.

Es obligatorio recordar a la Reina de Saba en su apogeo y esplendor, cada día, toda vez, pero ahora más que nunca, ahora que ha pasado todo un año y que las alas del ángel empiezan a estar mustias y a traslucir el duro peso del trabajo encomendado, tenemos la obligación de con-sentir, de apoyar, de animar, de reconocer y sobre todo, de agradecer. Agradecer el cariño con que María atiende a La Reina de Saba

Nunca viviremos lo suficiente para agradecérselo. En el colegio de la vida deberían enseñarnos a pedir perdón.

jueves, 24 de marzo de 2011

Los Organilleros


Cascarrabias´Kid toca el clarinete y El Agente Naranja toca el piano, pero el instrumento que verdaderemente dominan es el organillo. Están todo el santo día con la mano en el manubrio. No seré yo quien afirme que desafinan, pero hay melodias que deben aprender a tocar en privado. Es de muy dudoso gusto encontrárselos en la momentos de solaz, a la mesa en las comidas, en el sofá mientras leen o ven la tele, no digamos ya cuando están durmiendo, con la mano en el manubrio.

Son dos virtuosos del instrumento, cualquier momento es bueno para prácticar. Tienen tal dominio de la técnica que ya interpretan sin mirar, sin reparar, sin darse cuenta, a ciegas.

Sé que el resto de chicos, a esas mismas edades, manifiestan esa misma tendencia musical. Lo que ya no sé es si las chicas manifiestan el mismo amor por los instrumentos de automatismo mecánico, pero me puedo imaginar que los maestros de escuela estarán curados de espantos con tanto chotis y tanto pasodoble.

En fin,esperemos que a base de afearles el gesto, encaucemos la costumbre por derroteros más íntimos y recatados.

sábado, 19 de marzo de 2011

¡Quién dijo que los hombres no lloran!


Fue el lunes. Me llamó Chufa.
- Qué sabes de Bili- me preguntó ( perdonad amigos que no disimule vuestros nombres reales en este blog)
- Estuvimos hace dos domingos cogiendo "oricios" en La Ballota- le conté
- ¿No te dijo nada?
Lo que tenía que decir o lo que nos había ocultado a sus amigos durante meses es que tenía un bulto en el cuello. Cuando le llamé, nada más colgar con Chufa (vaya, qué poco has tardado en llamar, dijo el interfecto), el bulto era un tumor y tenía metástasis. No le pude sacar más información. Estaba cagado de miedo, le temblaba la voz, le costaba hablar y no estaba cómodo.

Continuó la cadena. Llamé a Luigi.

- Estoy en el curro, acabo de hablar con Bili, tiene cáncer. Le expliqué como pude cómo se había desarrollado la conversación y le pedí que se acercara por su casa, porque le había visto tan alterado al teléfono que otra llamada, me temía, le podía hundir definitivamente.

Luigi me llamó cinco minutos después. El tumor era de tiroides y me transmitió tranquilidad. Yo también debía estar alterado cuando le llamé. La verdad es que me habían temblado la piernas y me había costado volver a concetrarme en el trabajo cuando colgué el telefono.

Yo llegué a vivir a Oviedo con siete años. De ese primer curso, segundo de EGB no guardó ni muchos recuerdos, ni ninguno grato. Nuestro colegio tenía un segundo edificio, la llamada " preparataria del instituto", donde los chicos cursábamos tercero, cuarto y quinto de EGB. Alguna vez merecería la pena contar cómo era la escual pública en aquellos últimos años del franquismo y primeros de la transición. ¡Mi madre! En el curso de tercero me tocaron de compañeros Bili y Tarano y desde entonces los tres nos hicimos inseparables. Años mas tarde la amistad con Tarano se enfrió y se diluyó, pero la de Bili me he acompañado siempre e ininterrumpidamente y van ya treinta y cinco años.

Bili y yo no podemos ser más diferentes, ni cultural, ni estética, ni económica, ni social, ni temperalmentalmente, pero jamás hemos perdido el contacto y nunca hemos dejado de entendernos con una solo gesto, una mirada. La vida nos ha llevado por caminos opuestos, pero siempre hemos sabido encontrar el punto medio en el que los dos nos encontrábamos cómodos. Los dos hemos abierto al otro la posibilidad de relacionarse con nuestros amigos y con nuestras familias, y los dos hemos tenido la libertad de elegir qué parte de la otra vida paralelela hemos querido compartir con el otro.

En todos estos años siempre hemos encontrado vínculos y cuando no los había, los hemos creado. En la adolescencia, no nos perdiamos ni un solo concierto, a ser posible punk; en la juventud, solíamos encontrarnos en las barras de los bares donde él se ganaba la vida como camarero y le visitaba en las casas donde vivía " amontonao" y en cuyos jardines medraban fantásticas plantas de marihuana. Cuando volví del extranjero, compartiamos la pasión por la pesca, más tarde la afición a la micología y siempre, siempre las ganas de estar juntos y salir al campo, al mar o a la montaña. Solos o acompañados.

Esa misma tarde nos encontramos los tres y estas cosas y muchas otras más me rondaban la cabeza mientras conducía camino al encuentro. Al día siguiente le ingresaban para operarle y, aunque al principio estaba reticente y hubiera preferido esquivarnos, sé que esa noche durmió mejor y más tranquilo que si no nos hubiera visto. El mundo es demasiado pesado cuando tiene que levantarlo una persona sola. Le hizo bien. Y a Luigi y a mi también.

La operación salió, dicen, bien. Tres días después estaba en casa con el alta médica y dos buenos tajos en el cuello: uno longitudinal, con unas quince grapas, y otro trasversal, con otras docena más. Dudo que Frankstein tenga cicatrices más

Está misma mañana nos hemos vuelto a ver con nuestras respectivas familias. La normalidad era aparente. El miedo y la amenaza aún pende sobre nuestras cabezas.

sábado, 5 de marzo de 2011

La Velocidad



El siglo XX fue sin duda la centuria de las mujeres y de la tecnología, dos arcanos incomprensibles para mi.

En el siglo XX las mujeres conquistaron entre otras cosas el sufragio universal y su sexualidad. Aún queda mucho camino por recorrer, pero por lo menos el mundo ha recuperado con todas las de ley a la mitad de la humanidad que hasta entonces había estado ignorando.

El último síntoma de la mirada femenina que recorre el mundo la hemos visto esta última semana: el Gobierno ha decidido que a partir del lunes que viene la velocidad máxima en las carreteras españolas será de 110 kilómetros por hora. Estoy seguro de que la mayoría de las mujeres hubieran preferido que esta medida fuera aún más drástica, porque las mujeres saben perfectamente que ciertas cosas, las verdaderamente importantes, hay que hacerlas con tiento, sin prisa, despacio y bien.

La medida gubernamental puede parecer una mera ocurrencia o una tomadura de pelo, pero a mi me parece perfecta. Sólo una medida así sería capaz de conseguir lo que ha conseguido: poner en primera línea de fuego el debate de los recursos energéticos. A una gran parte de la ciudadanía que cierren o no nucleares nos las trae al pairo, a que nos cueste más llenar el depósito nos hemos acostumbrado aunque nos duela, que haya o no primas a las energías renovables... puede ser que sí o quizás todo lo contrario, el coche eléctrico, los edificios sostenibles, la biomasa, el biodiesel, nos suena un poco a futurismo o a camelo, no nos lo acabamos de creer, pero lo cierto es que la energía es un recurso escaso y caro y que nuestro futuro como sociedad pasa por una gestión eficiente y económicamente sostenible de los recursos energéticos.

La limitación de la velocidad ha abierto una oportunidad magnífica para darnos cuenta de que estábamos viviendo muy por encima de nuestras posibilidades y que el debate sobre la cuestión energética es vital para nuestra sociedad. Esperemos que los de siempre no trunquen nuestras espectativas.

O eso, o mi traje de pana.

viernes, 25 de febrero de 2011

¡Se sieten, coño!


Ver la conmemoración del Golpe de Estado del 23-F junto con la Reina de Saba es toda una experiencia extrasensorial. La tele venga a bombardearnos con imágenes de la entrada de Tejero en el Congreso de los Diputados y uno en vez de cabrearse o de sorpenderse de cómo hemos cambiado o de cómo pudo haber pasado algo asi, o de si aquel país de tricornios, bigotes y testosterona pudo ser alguna vez el mismo en que ahora respiro, tengo que explicar unas diez veces al día ( dos por telediario + el zapping) que sí, mamá, que eso pasó en España, que fue un golpe de Estado, que fue hace treinta años, que papá aún vivía entonces, que no tiene nada que ver con La Bañeza y que ese es Suárez, ese otro Carrillo y ese de más allá fulanito de tal.

- Aquello debió ser bastante importante, ¿ verdad?

- Bastante, mamá.

- Ya me lo parecía a mi.

Vuelven a aparecer las imágines del monarca dirigiéndose a la nación a las tantas de la madrugada.

- Uy, ese es ese que sale tanto por la tele.

- Efecticamente mamá, es el rey

Y si me queda mirando no sé si sin saber a qué rey de la baraja me estoy refiriendo o tratando de asimilar el concepto REY.

Es obligatoria recordarla en sus años de esplendor. Cada día. En todas las ocasiones.

Como en aquella ocasión. Yo tenía once o doce años, debía irme de fin de semana de campamento con los scouts y por alguna razón que no recuerdo ( la memoria es inteligente, selectiva y piadosa) no tenía ganas de ir. Mi madre me recordó que el ir o dejar de ir no era una cuestión de apetencia o elección. Si estaba en el grupo tenía la obligación de ir, me gustará o no. Fui obligado y recuerdo que fue uno de los mejores fines de semana que pasé en mis muchos años de boy scout y que cuando regresé y se lo confesé, tuvo la delicadeza de no restregarme por la cara mi enconamiento anterior.

O aquella otra ocasión, ya en la universidad, que había planeado irme de inter-rail quince días solo por Europa y el día antes me quise rajar. Mi madre, mujer de misa diaria y católica a carta cabal, aún sabiendo que mi petate estaba lleno de condones y de petas, prefería verme consumido por el pecado que derrotado por el miedo y me obligó a coger el tren al día siguiente según lo planeado.

Tambien vimos ayer por la tele que los cuadernillos Rubio de toda la vida han sacado una serie especial para enfermos de alzheimer. Tiene una pinta estupenda.

- Y eso del alzheimer - me pregunto- ¿ qué es, hijo?

- Una putada, mamá, una gran putada.

La foto es del cuadro de Mariano Fortuni, Viejo desnudo al sol, del Museo del Prado.

viernes, 18 de febrero de 2011

¡ Viva la República Navideña!




Los Reyes Magos o son unos cabrones o me tienen manía. Este año tampoco me han traido lo que les pedí: que mantuvieran en los chicos la magia de la noche de reyes un par de años más. No han trascurrido ni dos meses y ¡ bingo!, Cascarrabias´Kid ya está con la mosca detrás de la oreja.

El otro día volvía con él a casa y me lo dijo.

- Dani y Juan ( dos compañeros de clase, ¡ Alá les confunda y adorne sus posaderas con unas buenas almorranas!) no creen en los Reyes Magos - me dijo. Pausa - Y en Papa Noél tampoco.- Pausa. Pausa. Pausa. La calle era más fría y el invierno más invierno que nunca- Dice que los Reyes magos son los padres.

- Los padres de quién- le pregunté instantáneamente.

- Jolín, ¡los padres! ( pareces tonto, debió pensar)

- Cómo que los padres, los padres de quién.

- Los-pa-dres-los-pa-dres.

- Pero qué padres.

Pausa

- Pues los padres.

Pausa. Encogimiento de hombros.

- Dice que son los padres quienes entran de noche y dejan los regalos- dijo sin mucho convencimiento.

Primer asalto ganado. Conseguí desconcertarlo. Cómo iban a ser los padres si el mío está en Babia, debío pensar. Pausa. Ráfaga de viento helado. Suspense. Dijo los padres entran, dijo, los padres dejan, no dijo ni entráis, ni dejáis. Como Gila: alguien ha matado a alguien y no miro a nadie.

- Qué tontería.

- Lo dicen, de verdad.

- Pues el año que viene le mandas la carta a los padres de Dani y de Juan y a ver qué te traen.

Argumento irrefutable. Asunto zanjado.

Pero yo sé que la brecha ya no hay manera de cerrarla. Y Cascarrabias´ Kid también lo sabe y es sólo cuestión de tiempo que la sospecha se metamorfosee en certeza y se rompa el hechizo de la noche más mágica de su existencia.

Los Reyes Magos ahora mismo están más devaluados que las acciones de Nueva Rumasa.

Ahora la duda que se nos plantea a Campanilla y a mi es si abrirle definitivamente los ojos, para que no se extienda el cáncer y contamine a su hermano o dejar las cosas del tamaño actual a la expectativa de cómo se desarrollen los acontecimientos.

Les mantendremos informados.

¡Cabrones!