martes, 4 de octubre de 2011

Consuelo Guerri



La susodicha es una sexagenaria menuda que dirije un centro de investigación en Valencia, de esos que inauguran los políticos a bombo y platillo, con un vino español, que construyó un promotor repartiendo mordidas con la habilidad de un croupier de casino ( ¡ gana la banca!) y cuyo centro, equipado con su camisita y su canesú y amortizada su inauguración en los medios, cae posteriormente en el más absoluto olvido, languidece por falta de fondos e interés.

La señora Guerri, no obstante, sabe por qué está donde está, tiene una vocación y lucha denodamente por lograr sus objetivos: investigar y sacar adelante a su equipo de colaboradores, becarios y compañeros del Centro de Investigación Príncipe de Asturias de Valencia. Sus trabajos sobre los efectos del alcohol en la sociedad le han procurado varios premios internacionales, imparte conferencias y redacta estudios sobre el tema. La señora Consuelo Guerri es noticia porque ha donado 25000 eur de un Premio Internacional de Investigación que le han concedido para pagar el sueldo de sus becarios y colaboradores, vamos, para que no les cierren el chiringito y puedan seguir investigando y que los empleados puedan mantener con sus ingresos los proyectos personales y familiares. Al parecer esta donación, de la que nos hemos enterado ahora, era una práctica habitual de la señora Guerri.

No pienso despotricar aquí de los políticos corruptos, de las instituciones antediluvianas, del poco interés de este país por el ciencia, el conocimiento, el progreso. No. Me voy a limitar a dar las gracias a la señora Guerri por su actitud tan ejemplar e inspiradora. Gracias de corazón por no sucumbir ni a la decepción ni al desánimo, por su generosidad, por su ejemplo.

La mejora del mundo, la superación de la crisis, la consecución del progreso ni está ni se puede dejar en manos de los políticos, es una responsabilidad que recae sobre todos y cada uno de nosotros, individualmente, con nuestros actos y en la medida de nuestras posibilidades. Gracias por marcarnos el camino, Consuelo; con suelo; consuelo.

Ver http://www.pnsd.msc.es/Categoria4/reunion/pdf/Guerri.pdf

2 comentarios:

Ricardo Fernández dijo...

Efectivamente, hay que procurar no sucumbir a la decepción. Es algo digno de agradecer a esta mujer.

Utopia, pero menos. dijo...

Las pillas al vuelo