jueves, 15 de septiembre de 2011

En pie de guerra



El Agente Naranja es el Ferrá Adriá de la podología, un gourmet de pies delicados, un snob en busca de la excelencia pedestre.

Ha empezado el curso escolar y del mismo modo que acabamos el años pasado, hacerle madrugar cuesta un mundo. Cada día se acuesta más pronto. Da igual. No hay quien le levante y haga carrera de él. El problema hoy fueron los calcetines.

- ¿ Por qué no te vistes?

- ...

Cinco minutos más tarde.

- ¿ Pero aún no te has vestido?

Estamos a principios de curso. Otros cinco minutos de margen por el bien de la paz familiar.

- Vamos chato. Que tenemos que marcharnos. Anda, majete, vístete que te estamos todos esperando para marchar.

- ...

- ¡ Campanilla, ve a hablar con TU hijo, que no se quiere vestir!

- Anda, bonito, dile a mamá qué te pasa. ¿ Por qué no te vistes?

Eran grises. Los calcetines eran grisis y no se los quería poner. Qué contrariedad.

Decididos a empezar bien el curso a costa de lo que fuese, no nos quedó más remedio que llamar a Ban Ki-Moon y negociar con el mismísimo Secretario General de la Onu el tipo de calcetines que el Agente Naranja llevaría al colegio.

( No sé cuánto tiempo nos va a durar la capacidad contemplativa si se somete todas las mañanas a este presión).

1 comentario:

Ricardo Fernández dijo...

Como dices tú, joer, joer, joer...