jueves, 13 de enero de 2011

Alexander Flemming



Dice la leyenda ( falsa) que el padre de Alexander Flemming salvó a Winston Churchill de morir ahogado en un pantano siendo este niño. Como compensación y muestra de gratitud el padre de Churchill le pagó los estudios al hijo del granjero, el también niño Alexander Flemming, a la postre médico. También es falsa la historia que cuenta que años más tarde, la penicilina que descubrió el doctor Flemming salvo la vida del hijo de Sir Winston Churchill. ¿ Qué por qué lo se? Porque lo he leido.

Lo cierto es que el Doctor Flemming ofició su profesión durante la Primera Guerra Mundial y vivía con espanto la alta mortalidad que provocaban las heridas infectadas de los soldados. ¿ Fue la fuerte impresión por las carnicerías de la soldadesca lo que le llevó a descubrir la penicilina? Pues en cierto modo sí, porque dedicó su trabajo posterior a trabajar en enfermedades infecciosas como la gangrena; luego había ya una predisposición. Luego favorecieron el descubrimiento el carácter caótico y desordenado del profesor y la chiripa. Andaba todo manga por hombro en el laboratorio y entró la bacteria en contacto con el penicillium chrysogenum y el doctor en lugar de arrojar a la basura el cultivo que se había estropeado, percibió inmeditamente que lo que acababa de suceder era extraordinario. Acababa de nacer la penicilina.

Desconozco si el doctor Flemming era un buen tipo, si pegaba a sus hijos, si le ponía los cuernos a su mujer, si iba a misa los domingos o si coleccionaba ropa interior usada, -no he leído nada jugoso en ese sentido que me diera alguna pista y enriqueciera esta breve reseña- ni falta que hace. Sus descubrimientos significaron, después de la vacuna, la modernización de la salud pública y la erradicación de la mortalidad endémica. Antes de los antibióticos nuestros abuelos caían como chinches. Y tiene su mérito, yo me paso todos los otoños en el bosque rodeado de hongos y no he observado ningún fenómeno científico digno de ganar el Nobel. Por no encontrar no me he encontrado ni monguis (psilocybe semilanceata)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta entrada ya me la había leído yo ayer, foto de flores incluída.

Ricardo Fernández dijo...

¿Cómo se van a llevar bien contigo los hongos del monte y descubrirte sus misterios, si no haces nada más que zampalos?