sábado, 3 de abril de 2010

Vacaciones Tilatruá



"Tiempos modernos" es una de las últimas películas de Charlot. El cine sonoro era ya un hecho y el actor británico se negaba a entrar por el aro. Charlot era un personaje de cine mudo que nunca sobreviviría al cine sonoro. Y lo sabía. En "tiempos modernos" por primera vez se escuchan dialogos hablados en una pelicula de Charlot- los frías órdenes del gerente de la empresa pidiendo que se acelere el ritmo de producción -, pero también sobreviven los viejos y clásicos carteles en blanco y negro aclarando la trama o comentando un diálogo.

Al final de la película Charlot es contratado como camarero y debe cantar. ¿ Cantar Charlot ? Pues sí, pero la canción es antológica. Charlot simula no recordar la letra de la canción y la chica se la escribe en los puños de la camisa. Todo perfecto. Suena la música y tachán, el camarero-artista sale a cantar al comedor-escenario. Al segundo aspaviento de baile los puños salen volando y ... se quedó sin letra. Gran apuro. Los músicos repiten los acordes de la entrada una y otra vez esperando a que comience el solista. Charlot mira a la chica en busca de ayuda. La chica le dice que cante, que lo de menos es la letra y ... Charlot se lanza y canta. Es una canción sin pies ni cabeza, mezcla de cien idiomas, cuyo estribillo acaba siempre igual "tirulaliru tilatruá". La canción no tiene ningún sentido pero la historia se entiende perfectamente gracias a la inimitable gestualidad de Charlot.

Al Agente Naranja y a Cascarrabia´s Kid les encanta esta película, pero sobre todo se tronchan con la canción. Por eso nuestras vacaciones de Semana Santa han sido las vacaciones "trilatruá". Porque durante los siete días cualquier momento era bueno para emular a Charlot. Y si el original es bueno, las copias, aunque malas, no son menos tronchantes. En estas vacaciones la relación entre padres e hijos ha evolucionado considerablemente. Ahora son de complicidad. No sólo compartimos el tiempo, las riñas y los espacios comunes. Ahora hemos empezado a compartir los gustos, las aficiones, las canciones, las complicidades. Nos podemos comunicar con códigos exclusivos de la familia y nos divertimos mucho empleando esos códigos. Parecemos adolescentes ¡ Es toda una nueva dimensión! Y todo sea dicho, me gusta, nos gusta. En dos palabras: "tirulaliru tilatruá".

El segundo descubrimiento de los muchachos no ha sido menos deslumbrante. En el hotel había una pequeño disco bar donde había un relajado ambiente familiar después de cenar. Había un grupo de adolescentes británicos meneando al esqueleto con cierto desparpajo y Cascarrabia´s Kid y el Agente Naranja se quedaban hipnotizados mirándolos. Hipnotizados no es hacerles justicia, se quedaban lelos, directamente lelos. Ese fue la segunda gran sorpresa, descubrieron que su cuerpo sirve para algo más que para empuñar una espada láser y tirarse pedos. Y aunque la principio les costó animarse a salir a la palestra, cuando lo probaron les fascinó. Cascarrabia´s Kid baila como un funcionario. Si la animadora dice levanta el brazo, le brazo se levanta y punto. Pero gracia y salero... ay, de eso nada de nada. El Agente Naranja, sin embargo, confunde el ritmo con la acrobacia y quiere poner de moda el baile de la croqueta, visto cómo se reboza por el suelo.

El baile "tilatruá" sin embargo, lo bordan.

2 comentarios:

Ricardo Fernández dijo...

¡Ay!
¿Qué buen momento!
¡Y qué bien te lo pasas! Los guajes, no sé, pero desde luego el padre se lo pasa en grande. :-)))

CarlosAG dijo...

En serio, tenemos que intercambiarlos, porque con los míos lo ibas a pasar... Me refiero a los churumbeles.

Una curiosidad: ¿También os gustan Duck Soup, Go West o Room service? Mi favorita ese esta última (ni cantan ni tocan) y de Chaplin les encanta además El Gran Dictador y La quimera del oro. Son los memes.