viernes, 6 de agosto de 2010

Vacaciones



La foto que ilustra esta entrada resume el verano y el periódo vacacional mejor que mil palabras: tiempo de reposo, sol, mar, un poco de deporte y sobre todo mucha felicidad.

La playa está bien, el solecito también, los chiringuitos qué te voy a decir yo, el buceo, la pesca, el paypo, las palas, la lectura, el periódico, los helados italianos, las excursiones, los plácidos paseos nocturnos, las comidas en la terraza, los reencuentros con algún viejo amigo, la siesta, el tour, pero lo mejor de todo es el tiempo compartido con la familia, tiempo para estar juntos y, entre bronca y bronca, reirse un rato.

De todos modos el modelo de vacaciones seguido hasta ahora murió definitivamente. Este fue el último año. Hasta ahora era cómodo, niños pequeños y playa por la mañana, playa por la tarde; playa por la mañana, playa por la tarde. Se acabó. Tanto a los chavales como a sus progenitores, el cuerpo nos pide algo más, diferente, nuevo. Ver veremos.

Cacarrabias´Kid nos fue contando su experiencia en el campamento. Cada día, sin que nadie le preguntará, nos iba contando lo que hacía fulanito ( había un niño en la cabaña que iba a las duchas desnudo se tocaba la pirula y se contoneaba cantando: ¡Colita mía!) lo que le había pasado a menganito ( había otro chico que se portaba mal y le pusieron a dormir sólo en una cabaña, otro que se rajó y tuvieron que facturarlo para casa), o nos sorprendía con una canción ( ¡Badabadún, badún, badún badún badero!), una expresión coloquial o un taco. Vino un poco chulito y hubo que ponerle en su sitio un par de ocasiones. Vino muy mal hablado, pero era era de esperar. Qué mal suenan los tacos en la boca de un mocoso. Poco a poco vuelve al redil también en este asunto. En el campamento conoció "la droga", aunque fuera de una manera estrictamente nominal, algún memo la mencionó y hablaba de ella con cierto halo de suficiencia y de misterio que tanto atrae a cierta edades. Lo cierto es que por más que le preguntamos no fuimos capaces de que nos aclarará qué era eso de la droga, por lo que dedujimos que sabe que existe, pero que no sabe qué es. ¿ Será oportuno ir poniéndolo sobre aviso antes de que lo haga la calle?


Los quince días cundieron de lo lindo. Quince días de autonomía y crecimiento personal. Tuvo contacto por primera vez con el dinero: esa porquería que puebla nuestros bolsillos y nubla el entendimiento. Conoció de primera mano que el dinero es un recurso escaso que hay que saber administrar y que las cosas tienen un precio. Ahora debe aprender que el precio y su valor no siempre van de la mano. Tiempo. Ni siquiera sus padres en ocasiones diferenciamos el precio de su valor. Con todo pensamos que también esta experiencia, por lo que cuenta, fue correcta.

La canción del verano. ¿ Recuerdan los payasos de la tele ? Quédense con la melodía de "Había una vez... un circo que alegraba siempre el corazón" y pónganle esta otra: " Había una boa... constrictor que comía negros en Sudán, a veces un inglés, a veces un francés, no miraba raza ni nacionalidad". O esta otra. Cojan la melodía de " la Conga de Jalisco" y digan " Jacinto Benanvente".

Esta losa que todavía veis sobre mi cabeza es pereza en estado puro. Me está costando, pero poco a poco me la voy sacudiendo. Vade retro molicie.

4 comentarios:

Ricardo Fernández dijo...

:-))))))))
Ahora dime, ¿qué ye un "paypo"?

Utopia, pero menos. dijo...

la tabla de surf piquiñina que usen los guajes. En la foto aparece cascarrabias´Kid tumbado encima de una. Ay, mamina, que hay que deciroslo todo.

Ricardo Fernández dijo...

Yo toy aprendiendo, chaval, que en mi época eso no lo había :-)))))

Ricardo Fernández dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.