domingo, 18 de mayo de 2014

Desde Trubia por la antigua vía de la FEVE.



Ya tengo los billetes. Los compré por internet. El sábado 31 de mayo salgo en coche a las 7:00 desde Oviedo para Logroño y tengo que llegar antes de las 13:00 por narices. Con tiempo para aparcar el coche en algún lugar seguro y con tiempo para encontrar la estación de autobuses de la ciudad.  La Estellesa me lleva hasta Pamplona.  9 Euros cuesta el billete de autobús. En Pamplona luego, a las 17:00 cojo otro autobús para Sant Jean Pied de Port. Como en casa, será un ALSA, 20 eur el billete. Si todo va bien a las 19:15 estaré en Francia, con tiempo para encontrar el albergue de peregrinos, orientarme y cenar algo antes de acostarme. La primera etapa, la que cruza los Pirineos, es muy dura. Conviene empezarla descansado.

Los últimos dos meses han sido de preparación. Por una parte del material apropiado y por otra de la parte física. He estado consultando guías y foros de caminantes para hacerme una idea de los que me puedo encontrar. Algunos portales en internet han sido muy útiles para saber qué material es el adecuado, qué debe ir en la mochila, como preparar un botiquín o un neceser con lo básico e imprescindible, que tipo de mochila o de saco son los apropiados, el calzado, la ropa, en fin, todo. Por falta de información que no quede.

La parte de preparación física está teniendo su encanto. Hoy por ejemplo me he levantado a las 7:00 de la mañana, me he cogido un tren a Trubia y me he venido caminando hasta Oviedo. Según marcaba la aplicación "my tracks", hoy he caminado 18,58 km, he quemado 887 calorías, he tardado 3:11:50 y la velocidad media en movimiento ha sido de 6.61 km/hora. He llegado cansado, no muerto, pero cascadete. El otro día subí al Pico Paisano, en el Monte Naranco, en un recorrido de unos 16 kilómetros y, la bajar,  antes de volver a casa estuve jugando uno hora al rugby. No necesité calentamiento previo.

Las últimas dos semanas no he podido salir a caminar todo lo que hubiera querido pero lo que he salido ha sido ya en trayectos largos y con la mochila a la espalda. Intento que lleve por lo menos el mismo peso que pienso que llevaré cuando empiece el camino. La idea es bajar de los seis kilos y en todo caso no llegar a siete pase lo que pase.

Y ahora viene una de mis mayores preocupaciones. Quiero empezar el camino en Francia, atravesando los Pirineos y el perfil ortográfico pone los pelos de punta. Según las guías la etapa entre Saint Jean Pied de Port y Roncesvalles tiene una longitud de 25 km y se salva un desnivel de 1250 km, una auténtica burrada. El otro día en el Pico Pienzu llegue arriba pidiendo clemencia. Se salvan unos quinientos metros en los últimos 3 km y la duración total de la excursión son unos 12 kilómetros. Eso fue hace dos meses. Ahora creo que estoy físicamente mejor y más preparado, pero sé que aún me falta un poco más de forma física. Sé que estoy capacitado para cubrir la primera etapa, sufriendo seguro y echando todas las horas del mundo. El problema es que al día siguiente hay que hacer otros veinte o treinta kilómetros más. Eso ya no es tan fácil. Si no consigo llegar con la mejor forma física posible, la primera etapa puede ser mi tumba. Y no me lo puedo permitir. Me he pedido unos días de vacaciones en el trabajo, le he robado a la familia esos días de vacaciones para realizar este proyecto y no me haría ninguna gracia fallar, ni volverme a casa reventado a las primera de turno.

La idea es caminar un total de nueve días y quedar lo más cerca de Logroño posible. Sin estrés. o bien quedarme una etapa antes, o bien llegar hasta la ciudad, o bien llegar a hacer la siguiente.

Veremos.